Helio 3, energia para la Tierra en la Luna: ¿La Luna en venta?

La BBC trae un suculento e interesante documental sobre las pretensiones de algunas personas por vender la luna y las implicaciones que tienen en el futuro. (segundo vídeo)

Los investigadores y los entusiastas del espacio miran hacia el helio 3 como la fuente de combustible perfecta: es extremadamente potente, no es contaminante y virtualmente sin subproductos radiactivos. Anuncian que será el combustible del siglo 21.

La sociedad está haciendo esfuerzos por mantenerse al día en las demandas de energía, las cuales se espera que aumenten multiplicadas por ocho para el año 2050 cuando la población mundial alcance la cifra de 12 mil millones de habitantes. La respuesta puede ser la Luna.

“La energía de la fusión del Helio 3 puede ser la clave de la exploración espacial futura y de colonizaciones”, dijo Gerald Kulcinski, Director del Fusion Technology Institute (FTI) de la Universidad de Wisconsin en Madison.

Los científicos estiman que existen un millón de toneladas de helio 3 en la luna, energía suficiente para miles de años. El equivalente de una carga simple del trasbordador espacial, que es de aproximadamente 25 toneladas, podría proveer toda la energía que los Estados Unidos requieren durante un año, según el astronauta del Apolo 17 e investigador del FTI (Fusion Technology Institute), Harrison Schmitt.

¿Los chinos los primeros en ir?

Fuente: http://nostromoatierra.wordpress.com/2015/01/28/helio-3-la-luna-en-venta/

El viento, la magia y la mentira de la energía eólica

La mística asociada a la energía eólica nos la ofrece como una industria limpia pero, ¿realmente lo es?

Luis I. Gómez Fernández 2014-03-02

El viento, sinónimo de aire fresco, limpio, imágenes de niños respirando libres en una playa, ancianos felices caminando por un bosque. El sol, radiante entre los visillos de nuestras ventanas, regalando luz y calor…

Los eco-especuladores de la industria eólica y solar utilizan estos modelos de asociación con el fin de dar a su industria la imagen de una industria limpia, al tiempo que las plantas eléctricas de carbón o las centrales nucleares son denigradas como “contaminadores” peligrosos para la vida de los niños, los ancianos, los animales. Dado que los trabajadores en ese tipo de instalaciones gozan de la misma buena o mala salud que quienes trabajan en un parque natural, el uso propagandístico y a gran escala de tragedias como la de Fukushima se convierte en prioridad absoluta. Del efecto demoledor en toda mente medianamente preocupada por su medioambiente de la imágenes de una montaña castrada por una explotación de carbón a cielo abierto, o una marea negra tras el hundimiento de un petrolero no necesito escribirles nada.

El cambio climático, el desastre climático: sin pausa y a través de todos los canales de comunicación modernos la información servida de forma absolutamente masiva nos inculca el mensaje de que las personas, nosotros todos, pecamos contra el clima mediante el consumo desenfrenado de energía. Una de las imágenes favoritas es la del oso polar supuestamente muerto de hambre por nuestra culpa, abandonado y famélico sobre un minúsculo islote de hielo en el Mar del Norte. Sin embargo, mediante el pago de una bula -en forma de un pequeño recargo sobre cada kilovatio hora- podemos, según el mensaje de la salvación que nos lanzan los camisetas verdes, ser rescatados del pecado y dormir con la conciencia ambiental pura y tranquila.

Con ese dinero se financian los monstruos de aspas, algunos de hasta 200 metros de altura, que nos proporcionan electricidad supuestamente limpia, respetuosa con el clima y gradualmente redentora de los males que hemos causado con las plantas de carbón y la energía nuclear. Así, mientras algunas mentes inteligentes ganan una fortuna en este negocio, la población normal soporta una cada vez mayor carga financiera vía subidas en las tarifas de electricidad y pérdidas de empleo a través de la deslocalización de la industria que no se puede permitir el coste energético.

El movimiento, que de esta manera tan descarada nos torea las neuronas y saca el dinero de los bolsillos, cubre un amplio espectro de ideologías verdes, algunas de las cuales son socialistas, algunas apenas luditas, otras simplemente fruto de del esoterismo alienado. En muchos casos son intelectuales urbanos sobresaturados de progreso técnico, perdidos en la nada de la añoranza: “Aquellos tiempos de hacha en mano”.

Especialmente popular es la demonización de la minería o la producción de otras materias primas debido a los problemas ambientales asociados con ella. Los pecados del pasado y el atraso en los países en desarrollo que todavía no han alcanzado nuestro nivel tecnológico no conducen, por ejemplo, a usar la cordura para hacer las cosas mejor, sino que sirven como pretexto para la demonización generalizada de todas las actividades mineras. Dado que esas mismas personas no tienen reparo alguno -con la conciencia tranquila- en poner en su techo montones de células solares contaminadas con Cadmio o invertir su dinero en parques eólicos –si hay que talar un bosque se tala-, tal vez sea conveniente ver brevemente cómo de limpias, sostenibles y renovables son las energías que promocionan.

Los limpios generadores eólicos.

El lector avezado sabrá sin duda de la capital importancia de las tierras raras -lantánidos- en la fabricación de unidades eólicas para la generación de electricidad. El Neodimio es una de ellas, y las turbinas eólicas se encuentran entre los mayores consumidores de este elemento, especialmente adecuado para la producción de potentes imanes permanentes.

Hasta una tonelada de este elemento es utilizada en la fabricación de ciertos tipos de aerogeneradores. Las tierras raras constituyen un grupo especial de elementos que se utilizan, debido a sus propiedades especiales, para numerosas aplicaciones industriales, especialmente en el campo de la electrónica, en el de la metalurgia y en la fabricación de componentes de muchos productos tales como coches eléctricos y lámparas de bajo consumo. Los minerales que contienen estos elementos lo hacen en concentraciones relativamente bajas de manera que para su extracción son necesarios complejos procesos químicos. Estos procesos químicos de separación del mineral producen grandes cantidades de residuos tóxicos.

Más del 90% de los metales llamados tierras raras se extrae actualmente en China. Entre los riesgos documentaos escribe el Öko-Institut de Friburgo: “La minería de tierras raras genera grandes cantidades de residuos, que contienen componentes tóxicos. Estos se acumulan en estanques artificiales, rodeados de una presa de contención”. Una rotura de la presa puede provocar efectos ambientales altamente destructivos, con emisiones específicas de torio, uranio, metales pesados​​, ácidos y fluoruros.

Debido a su alto riesgo de contaminación radiactiva, organizaciones sociales ambientalistas suelen manifestarse en contra de la explotación de tierras raras. Actualmente la empresa australiana Lynas está por abrir la que será la mayor mina del mundo, en Malasia. Pero el gobierno de ese país debe enfrentarse al fuerte rechazo de varias ONG.

Recientemente el gobierno malayo anunció que se abrirá en un período de prueba y que de encontrarse fuga de residuos radiactivos, sería cerrada. La guerra mundial por abastecerse de este mineral indispensable para la industria de las más nuevas tecnologías que demanda el consumo mundial, está en sus comienzos. Y el costo ambiental de su extracción amenaza con ser enorme.

Para la industria de la energía eólica tales informes son naturalmente indeseables porque lesionan gravemente la imagen de industria limpia y sostenible. La inversión de enormes cantidades de dinero, no en la investigación de nuevas fuentes de materiales o tecnologías, sino en publicidad destinada a a ocultar o dulcificar este tipo de informaciones, es parte central de la actividad del lobby eólico.

Un bien ejemplo es la actuación de la empresa Murphy & Spitz con sede en Bonn (Alemania) , un tipo de agencia de calificación especializada para las empresas en el ámbito de la inversión sostenible. Según esta agencia, que se muestra “reticente” a conceder el sello de “sostenible” a los generadores eólicos con neodimio purificado, sólo una sexta parte de todos los aerogeneradores instalados recientemente en Alemania se verían afectados. Sin embargo, olvida que, además del generador central, encontramos neodimio en una larga serie de componentes adicionales, principalmente en los diversos servomotores necesarios para el paso de las palas y la orientación de la góndola, así como ingredientes en la electrónica de la unidad de potencia, o en las instalaciones de transformación a pie de generador. También olvidan mencionar el cerio, que se utiliza durante la fundición de las piezas muy pesadas del bastidor de la máquina. Pero mediante la limitación de la cuestión de la utilización de tierras raras a los materiales utilizados en el generador principal, se evita hablar de otros elementos. Maniobra muy elegante, chapeau.

El caso del aluminio

Otro ejemplo que demuestra que a la gente le gusta ponerse chapitas verdes en la solapa, pero no está en absoluto preocupada por las posibles consecuencias de lo que ocurre nos lo deja el caso del aluminio. Las empresas que renunciaron al uso de neodimio en el generador mediante el uso de electroimanes en lugar de imanes permanentes creen estar del lado más sostenible y limpio. Sin embargo utilizan aluminio no sólo en la fabricación de las palas de rotores pequeños, también en la góndola y en las puntas de las palas de modelos gigantes como el E126 de 7,5 MW de la empresa Enercon.

Los riesgos ambientales asociados con la extracción de aluminio son conocidos hace mucho tiempo. Estos riesgos quedaron plasmados en nuestra memoria de forma espectacular tras romperse un dique de contención del llamado “barro rojo” en Kolontar (Hungría) en 2010. El saldo: 10 muertos y 150 heridos.

Menos conocido es el hecho de que en la producción de aluminio se pueden liberar residuos radiactivos. Los Minerales de aluminio húngaros contienen los elementos radiactivos actinio 228Ac, proactinium Pa234, bismuto 214Bi y potasio 40K. Durante la extracción de la bauxita éstos permanecen en el barro rojo, donde se ven incluso ligeramente enriquecidos.

Dado que el viento sólo tiene una baja densidad energética, para la recuperación de cantidades significativas de energía son necesarias muchas y grandes unidades generatrices. Por ejemplo, para la construcción de un aerogenerador Enercon E126, necesitamos:

Material: toneladas
Cemento armado 8.570
Acero 492
Materiales centro máquinas 164
Generador (Acero,Cobre) 300
Rotor (Plásticos, Acero, Aluminio)         438
TOTAL: 9.964

Redondeando: unos 10.000 toneladas de acero, metales, cemento y plásticos. Lo cual es aproximadamente veinte veces más que los recursos requeridos para la producción de una planta de energía convencional, de carbón o gas. Piensen que casi la totalidad de los materiales necesarios han de ser obtenidos por procedimientos mineros. Del uso intensivo de energía en la producción de cemento mejor no hablamos.

Basten estos pocos ejemplos y datos para poner de relieve el hecho de que los métodos de obtención de energía llamados limpios distan mucho de la visión angelical que los defensores de la sostenibilidad pretenden vendernos. Efectivamente, es necesario acceder a fuentes de energía más allá del uso de los combustibles fósiles. Efectivamente, debemos intentar reducir el impacto de nuestra actividad industrial sobre nuestro medio. Pero debemos hacerlo lejos del buenismo ecoverdista, que ya vemos que es tuerto de varios ojos, abrazando lo que nos ha traído hasta aquí: espíritu emprendedor, innovación. No es justificable en ningún modo seguir cometiendo los mismos errores de antaño en nombre ahora de otros paradigmas, aunque estos lleven la dudosa marca “Limpio, ecológico y sostenible”. Ya vemos que no es así.

Fuente: http://www.libremercado.com/2014-03-02/el-viento-la-magia-y-la-energia-eolica-1276512028/

Un científico mexicano patenta en Rusia una batería con carga infinita

 Un científico mexicano ha elaborado una batería ‘infinita’ capaz de generar electricidad a partir del agua y la melanina y ha conseguido patentarla en Rusia.

Arturo Solís Herrera, científico mexicano, empezó sus experimentos con la investigación de una molécula que existe en la piel, el cabello y el recubrimiento de la retina humana, informan medios locales.

Descubrió que esta molécula, la melanina, que se puede producir artificialmente, rompe la molécula del agua, separando el oxígeno y el hidrógeno, extrayendo de este modo energía. Además, probó que esta molécula puede unir el hidrógeno y el oxígeno, para que nuevamente se constituyan como agua, liberando una nueva carga de energía. De este modo el ciclo se puede repetir una cantidad incalculable de ocasiones, rompiendo y uniendo la molécula en un proceso que libera energía.

Solís Herrera ha llamado a su descubrimiento Bat-Gen, porque funciona al mismo tiempo como una batería recargable y como un generador continuo de energía.

El científico pasó cuatro años buscando una patente y la recibió finalmente del Gobierno ruso. Esta patente reconoce la existencia de la ‘fotosíntesis humana’. Solís Herrera añade que el documento otorgado certifica que el descubrimiento fue hecho en México.

Fuente: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/122773-pila-infinitiva-melanina-fotosintes-mexico

Un palestino construye una planta que convierte el plástico en combustible

El asedio israelí en la Franja de Gaza ha llevado a la escasez de muchas cosas básicas, por lo que los palestinos buscan alternativas. Así, un hombre ha creado un dispositivo que permite convertir el plástico utilizado en combustible útil.

 

 

 

Se trata de Ibrahim Soboh, de 55 años, un residente del campo de refugiados Nusairat en el centro de la Franja de Gaza que necesitó siete meses para construir y perfeccionar la planta, según el portal ‘Middle East Monitor’.

Soboh se negó a revelar el secreto de su invención, pero dijo que se le ocurrió la idea cuando se puso a pensar que el plástico está hecho de combustible y los residuos plásticos, que normalmente son exportados a través de túneles, se acumulan en grandes cantidades.

En su planta Soboh derrite plástico calentándolo hasta que se convierte en vapor. El vapor se condensa en la misma máquina y se convierte en combustible.

El inventor asegura que el dispositivo procesa y convierte 1,5 kilogramos de residuos plásticos en casi un litro de combustible para consumo de algunos vehículos y motores eléctricos.

La siguiente etapa para Soboh será buscar inversores para poder crear una planta grande y así poder reutilizar toneladas de residuos plásticos acumulados en grandes superficies de la Franja. Cree que esto va a ser útil para dos cosas: fomentar el reciclaje de plástico y encontrar una manera de resolver la crisis de combustible.

Fuente: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/125017-palestino-gaza-planta-plastico-combustible

 

 

El lío eléctrico explicado a Homer Simpson

Homer Simpson Sleeping ImagesDueños de centrales con demasiado poder, ciudadanos engañados por confiar en la Ley, peajes por producir energía limpia del Sol. Parece el Springfield de la serie Los Simpson, pero es España.

01 ¿Hay un señor Burns en el mercado eléctrico?

Charles Montgomery Burns, más conocido como señor Burns, es el propietario de la única central eléctrica de Springfield. En la serie de dibujos, su planta de energía nuclear tiene el monopolio absoluto del mercado eléctrico, lo que convierte a este siniestro personaje en muy poderoso e inmensamente rico. “Excelente”, suele ser su muletilla preferida. En España no hay un señor Burns, no existe un monopolio eléctrico. Ahora bien, ¿puede haber varios señor Burns?

Son muchas las voces (empezando por el comisario europeo de la Competencia, Joaquín Almunia) que critican el oligopolio de un máximo de cinco empresas que dominan por completo el mercado: Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, E.ON España y EDP (las cinco integrantes de la asociación Unesa). “En el sector eléctrico español no hay un oligopolio, hay dos: uno en la producción y otro en la distribución; lo curioso es que las mismas dos o tres empresas que dominan el mercado de la producción [las centrales que generan electricidad] son también las que dominan el de la distribución [el transporte de la electricidad hasta los domicilios], y esto complica más el problema”, asegura Gerard Llobet, profesor del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI) y uno de los editores del blog económico ‘Nada es gratis’. Ni que decir tiene lo difícil que resulta para una nueva empresa hacerse un hueco entre estos gigantes. En el caso del transporte de la electricidad por las redes, por ejemplo, existen en el país cerca de 350 distribuidoras, pero solo estas cinco grandes eléctricas concentran más del 90% del mercado(1).

¿Por qué esto es malo? Sin entrar en cuestiones ambientales, que una empresa sea más grande puede permitir en ocasiones ser más eficientes y reducir los costes. “No es malo si esa empresa crece porque ha innovado, el problema es cuando eres grande, pero sin ser más eficiente, pues no reduces los costes”, incide Llobet. Al contrario, esa posición de poder en el mercado les permite ser muy influyentes en la política eléctrica. Y, por supuesto, no facilita ningún cambio de modelo diferente al suyo. Unesa ha rechazado realizar cualquier comentario para este reportaje. ¿Qué diría el señor Burns?: “Smithers, suelta a los perros”.

02 ¿Sabría Marge a qué hora poner la lavadora en España?

En abril entró en vigor en España un nuevo sistema para calcular el precio de la electricidad de los hogares que varía hora a hora en función del mercado mayorista de la electricidad (pool). Esto que daría para un capítulo desternillante de los Simpson puede ser muy interesante si uno tiene en su casa un contador inteligente capaz de transmitir a la compañía eléctrica su consumo eléctrico por horas, pues le merecería la pena poner a funcionar la lavadora justo cuando la electricidad sea más barata. Claro que esto sería en la ficción televisiva, pues en el mundo real la gran mayoría de los españoles todavía no tiene uno de estos aparatos, por lo que la factura se realizará en base a un promedio.

¿Por qué tanta prisa por poner este nuevo sistema de facturación por horas en marcha sin disponer de contadores inteligentes capaces de medir y transmitir el consumo por horas? Hay que recordar que el método anterior que fijaba la tarifa eléctrica para la mayoría de los hogares era a través de subastas (CESUR) en las que participaban las grandes eléctricas e intermediarios financieros. Este sistema fue enterrado en diciembre pasado por el Ministerio de Industria en medio de un gran escándalo tras dispararse el precio de la electricidad. “Es positivo que hayan eliminado las subastas CESUR, en los casi cuatro años y medio que estuvieron funcionando los consumidores pagamos de media entre un 15 y un 17% más por la electricidad de lo que nos hubiera costado comprar esa misma electricidad en el mercado mayorista, con un sobrecoste de 1.000 millones de euros al año”, cuenta Natalia Fabra, profesora del Departamento de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid. “Cuando todos tengamos contadores inteligentes será todavía más positivo, pues los consumidores podremos desplazar nuestro consumo a las horas en las que la electricidad sea más barata” (que será también cuando haya menos demanda y cuando no haga falta poner en funcionamiento las plantas más contaminantes). Pero además, esta experta en regulación eléctrica ve otro aspecto positivo de la medida, porque los ciudadanos se interesarán ahora por los precios del mercado mayorista: “Esto puede servir para que los ciudadanos empiecen a percibir las ventajas de las renovables”. Descubrirán que los días que hay viento o que llueve, las renovables bajan el precio de la electricidad.

03 ¿Cómo se explica el mercado mayorista con donuts?

02_Galan3Pongamos que Homer entra en la tienda de Apu a por donuts para toda la familia y va comprándolos del más barato al más caro. Primero mete en la cesta de la compra los glaseados sencillos que elaboran allí mismo para Bart y Lisa. Pero como no hay suficientes de ese tipo, tiene que coger uno más caro de chocolate para Marge y el siguiente en precio que queda para él es otro con cobertura rosa y sprinkles de colores que Apu trae de una pastelería de las afueras (con el considerable impacto ambiental de las emisiones de la furgoneta de reparto). Al final consigue donuts para todos, pero el precio final que paga por cada uno de ellos es el que marca el último, el más caro. Aunque parezca extraño, esta forma de subasta resulta habitual en mercados mayoristas. Y también es la que se utiliza para decidir qué empresas entran en cada momento a vender sus kilovatios en el sistema eléctrico español: las primeras tecnologías en entrar son la nuclear y las renovables (que van a cero, pues sus costes variables son muy bajos –en el caso de la eólica o la solar, cercanos a cero, ya que el viento o el Sol son gratis–), pero si hace falta más capacidad para cubrir la demanda van entrando en funcionamiento plantas con costes mucho mayores (y emisiones contaminantes) como las de carbón o las de gas (que sí tienen que pagar por el combustible que queman).

Para Fabra, este sistema no es perfecto, pero aporta más eficiencia y transparencia que otros. “Ahora bien, ¿por qué las nucleares o las hidroeléctricas deben cobrar luego el precio máximo?”. En el caso eléctrico español, esta experta en regulación considera que las centrales nucleares e hidroeléctricas han recuperado con creces sus inversiones, pues se les garantizó unos ingresos que han sido después superados por los que realmente han obtenido. “Que los costes del sistema hayan subido tanto no es solo culpa de las renovables, también se explica por la sobreretribución de estas tecnologías y por el exceso de inversión en centrales de ciclos combinados [de gas]”.

04 ¿Se equivoca Lisa al defender las energías renovables?

En el décimo noveno episodio de la vigésimo primera temporada de Los Simpson, titulado La chiquita y la ballena, ocurre algo muy interesante: Lisa convence a Homer para pasarse a las energías renovables y la familia coloca una turbina eólica en medio de su jardín. Así empieza una hilarante historia en la que los Simpson prueban a vivir “intermitentemente” (usando la electricidad solo cuando hay viento) o incluso le quitan energía a su vecino Ned Flanders para poner a funcionar ventiladores que hagan mover las palas de su aerogenerador. ¿Se equivoca Lisa al defender estas tecnologías? El caso español resulta desconcertante: en 2013 este fue el primer país del mundo donde la eólica logró situarse como la principal fuente de generación en un año completo; algo inimaginable hace poco que prueba que estas energías limpias ya no son ningún chiste. Pero a la vez, en los últimos años se han sucedido los recortes a las renovables, acusándolas de ser demasiado caras para el sistema.

Resulta innegable que las renovables han contribuido a agravar el agujero del llamado déficit de tarifa (un artificio contable ideado en 2000 para camuflar las subidas de precios de la electricidad, pasando la deuda eléctrica a consumidores del futuro). Pero a la vez sorprende el ensañamiento demostrado por el Gobierno con una industria admirada en el resto del mundo y que tiene grandes ventajas no solo ambientales sino también económicas (como tratarse de energías autóctonas por las que no hay que pagar a otros países).

¿Cuál fue la tecnología eléctrica que más creció en la década pasada en España? No fue la eólica, ni la solar. De 2001 a 2010, las plantas de ciclo combinado (de gas) pasaron de 0 megavatios a 27.194

“Sí, han supuesto una alta inversión, pero es como que el que envía a los hijos a la Universidad, es una lástima que se vaya ahora hacia atrás cuando son competitivas”, comenta Jorge Morales de Labra, director de la empresa GeoAtlanter y una de las caras del movimiento ciudadano a favor de un cambio de modelo energético. Con todo, esta es solo una parte de la historia.

¿Cuál fue la tecnología que más creció en la década pasada en España? No fue la eólica, ni la solar. De 2001 a 2010, el conjunto de las tecnologías limpias aumentaron de 5.189 a 27.181 megavatios (MW), lo que supuso añadir 21.192 MW adicionales. Sin embargo, los ciclos combinados –las plantas de gas natural construidas por las grandes eléctricas–, pasaron de 0 megavatios en 2001 a 27.194 en 2010(2). Una vez más, la crisis arruinó la gran fiesta. Ahora sobran centrales, muchas plantas de gas están paradas y las renovables han visto cómo se recortaba las retribuciones que tenían garantizadas por Ley. Pero lo más incomprensible para Morales de Labra son los llamados ‘pagos por capacidad’, pagos a todas las plantas de gas no por producir, sino por estar ahí, por si deben cubrir a las renovables (cuando no haya sol o viento). Expertos como Natalia Fabra están de acuerdo que deben existir, pero ponen en duda la forma de calcularlos.

“¿Cómo se puede decir que en España hay libre mercado si a la vez que se recorta la retribución que estaba fijada por Ley para las renovables, el Gobierno saca ingresos no previstos para las plantas de gas de las grandes eléctricas para compensarlas por estar paradas?”, incide el director de GeoAtlanter. Desde otros posicionamientos muy distintos, Llobet tampoco entiende algunas decisiones: “Hubo tecnologías renovables a las que se prometió una retribución por encima de lo razonable, pero lo que se ha hecho con ellas es cuanto menos cuestionable desde el punto de vista jurídico y genera un problema de reputación”. ¿Qué hacer con las centrales de gas en estado de hibernación? Para este economista, quizá no quede otro remedio que desmontarlas y llevarlas a otros países.

05 ¿Puede ahorrar la familia Simpson si apaga la tele?

01_BBGalan2La serie de Los Simpson comienza siempre con una secuencia de apertura en la que toda la familia corre a sentarse frente a la televisión. Como arquetipo de una familia media americana estos personajes amarillos pasan mucho tiempo (y reposiciones) delante de este aparato, por lo que su consumo eléctrico debería ser bastante alto. De hecho, en los hogares españoles, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la tele es el tercer electrodoméstico que más electricidad consume de media en una casa (263 kWh al año), por detrás de la nevera (662 kWh) y el congelador (563 kWh). Paradójicamente, si los Simpson apagasen la televisión en España para reducir su consumo, apenas se notaría en su factura. Esto ocurre por la subida acordada por el Gobierno de la parte fija que se paga en concepto de ‘potencia contratada’. Aunque consumamos menos kilovatios hora, el mayor peso de esta parte fija hace difícil reducir la factura. ¿Quiere esto decir que no vale para nada ahorrar o ser más eficiente? Desde el punto de vista ambiental, desde luego que sí. Y desde el económico, también, aunque ahora es mucho más complicado. Una opción para pagar menos es pasarse a una tarifa nocturna más barata. Otra es bajando la potencia contratada (cuando haya margen para bajarla). Para ello hay que eliminar consumos inútiles y evitar encender muchos aparatos a un mismo tiempo: como la vitrocerámica, el horno y la lavadora. Si usamos más potencia de la contratada, saltarán los plomos y nos quedaremos a oscuras.

06 ¿Qué pasa si todo Springfield se pone a ahorrar a lo bestia?

¿Tiene lógica subir la parte fija de la factura eléctrica de los hogares españoles? Sí podría tenerla, aunque son pocos los que defienden cómo se está haciendo. “El Gobierno está utilizando la tarifa políticamente para forzar a pagar a los ciudadanos”, crítica Morales de Labra. Ahora bien, dejemos España y volvamos a la serie de los Simpson. Pongamos que toda la ciudad de Springfield se pone a ahorrar a lo bestia (también está la variante de la crisis económica que hunde el consumo eléctrico, pero esta otra es mejor): uno de los problemas de reducir de forma drástica el consumo eléctrico es que los ingresos van a bajar y esto puede poner en peligro el mantenimiento del propio sistema. Así pues, para desarrollar políticas de eficiencia realmente incisivas sería necesario desvincular del consumo la parte de los costes fijos imprescindible para que siga llegando la electricidad a las casas. “Yo soy partidario de calcular los costes fijos de la red y repartirlos entre todos en el término fijo”, incide el ingeniero. “Eso tiene todo el sentido del mundo, pero si se hace de forma justa y transparente, y para ello lo primero es ver cuáles son esos costes fijos”.

Ahí empiezan las discrepancias. Una parte principal son los costes de transportar por las redes la energía eléctrica desde las centrales de producción hasta los hogares. Y esto incluye también los costes de las pérdidas que se producen por el camino, que no las asumen las empresas sino los ciudadanos españoles. “Cuando no queda más remedio que traer la electricidad de puntos lejanos parece razonable solidarizar estos costes”, comenta Morales de Labra, “pero ahora que ya se pueden utilizar tecnologías para producir en el mismo punto de consumo ya no estoy de acuerdo en que todos paguemos esas pérdidas”.

“¿Cómo se puede decir que en España hay libre mercado si a la vez que se recorta la retribución fijada por Ley a las renovables, salen ingresos para las plantas de gas de las grandes eléctricas?”

07 ¿Debe pagar Homer al bar de Moe por beber cerveza en casa?

Uno de los grandes atractivos de las renovables es la posibilidad de ponerse a producir uno mismo electricidad desde casa. Si de pronto se nubla o se hace de noche, siempre se puede recurrir a la red general. Y con la caída del 80% de los precios de las placas fotovoltaicas desde 2008, esta empezaba a ser ya una opción más barata en España que comprar todos los kilovatios a las empresas eléctricas. Era, hasta que el Gobierno introdujo un nuevo concepto: un ‘peaje de respaldo’ que, según la propuesta de Real Decreto para regular el autoconsumo, deberán pagar aquellos particulares que produzcan y consuman su propia electricidad, siguiendo conectados a la red general. En principio, no parece ilógico que contribuyan a los costes del sistema dado que seguirán usándolo. Es como si en el bar de Moe de Springfield se obligase a pagar una cantidad de dinero a los clientes que llevan su propia cerveza por el uso de las instalaciones.

Ahora bien, ¿y si lo que cobra Moe es también la cerveza que fabrican y beben sus clientes en su propia casa sin pisar el bar? Esto mismo ocurre con el ‘peaje de respaldo’: los productores deben pagar por aquella electricidad que producen y consumen ellos mismos sin usar para nada la red eléctrica. “Yo estoy de acuerdo con pagar todo aquello que toca la red, pero no más”, comenta Frederic Andreu, director de SolarTradex (empresa especializada en autoconsumo). “La justificación que dan es que tengo que hacer frente a los costes de tener centrales de gas de respaldo por si de pronto está nublado y necesito la electricidad de la red, pero mi vecino no tiene placas solares, también consume cuando le da la gana y no por eso paga extra”.

08 ¿Acabará la tienda de Apu con el monopolio del señor Burns?

A pesar de las trabas puestas a las renovables, parece difícil cerrar el paso a estas tecnologías. De hecho, en algunos países IKEA ya vende placas fotovoltaicas. ¿Acabará Apu con el monopolio del señor Burns vendiendo en su badulaque módulos solares como si fueran un electrodoméstico más? Según Llobet, también empieza a hablarse de futuras baterías domésticas con las que el ciudadano se gestionará su electricidad como quiera: “En un mundo en el que la gente pudiera recargar sus baterías, el interés por los ciclos combinados se reduciría mucho”. ¿Y si fuesen las grandes eléctricas las que se lanzasen a vender placas solares a los particulares? “ Yo estaría encantado, es lo que tienen que hacer”, asegura Morales Labra. “El posicionamiento de las grandes empresas es ahora muy cerrado, intentan mantener su viejo modelo, pero este es el cambio de negocio que necesitan”.

 

(1) Cálculo realizado a partir de la Orden IET/107/2014, de 31 de enero, por la que se revisan los peajes de acceso de energía eléctrica para 2014.
(2) Comparativa de la Asociación de Productores de Energías Renovables, a partir de estadísticas de Red Eléctrica (REE) y la antigua Comisión Nacional de la Energía.
 
Clemente Álvarez
Ilustración: Joan Masip
Ballena blanca
 
Fuente: http://jonkepa.wordpress.com/2014/04/30/el-lio-electrico-explicado-a-homer-simpson/

Científicos logran levitar objetos usando sonidos

Un equipo de investigadores en Suiza han desarrollado una forma de levitar y transportar objetos pequeños usando nada más que el sonido. Usando ondas de ultrasonido – es decir, las ondas de sonido cuya frecuencia es demasiado alta para que los humanos oyen – científicos del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zurich han hecho que las gotas de agua, cristales de café instantáneo, copos de espuma de poliestireno, y un palillo de dientes, entre otros objetos, cuelga en el aire, mueva a lo largo de un plano, e interactuar con los demás.
Es la primera vez que los científicos han sido capaces de utilizar el sonido al mismo tiempo levitar varios objetos uno al lado del otro y se mueven a su alrededor. La investigación publicada en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias describe cómo los objetos se colocan entre dos superficies horizontales, el que las ondas de sonido de alta frecuencia que emiten fondo y la parte superior de uno que refleja las ondas de nuevo, puede levitar y manipular.

Como cualquier persona con un subwoofer, las ondas sonoras ejercen presión. Cuando se hacen rebotar las ondas entre las superficies cuidadosamente alineadas, pueden crear lo que se conoce como una onda estacionaria, en el que la presión total de la onda original y su reflejo anulan entre sí. Los objetos colocados en lugares a lo largo de la onda con la amplitud más baja, conocida como puntos nodales, tienden a quedarse.

En el pasado, los científicos han sido capaces de levitar acústicamente trozos de espuma de poliestireno e incluso pequeños insectos y peces. Pero hasta ahora, nadie ha descubierto la manera de conseguir los objetos acústicamente levitan a hacer otra cosa que pasar el rato allí nada, a pesar de que moverlos hace tiempo se sabe que es teóricamente posible. “En teoría no hay diferencia entre la teoría y la práctica”, dice el ingeniero Daniele Foresti, autor principal del estudio, en una entrevista telefónica.