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Energía Osmótica: una posible salvación al planeta

Foto: La energía en la sociedad

(Caracas, 03 de julio. Noticias24) – Recientemente la Real Sociedad de Química publicó un documento desarrollado por la Universidad de Pensilvania, describiendo los extraordinarios resultados obtenidos para generar energía haciendo circular alternativamente, agua de mar salada con concentración de 30 gramos de sal -NaCl- y agua “dulce” con concentración de 1 gramos de sal -NaCl-.

Este proceso se reconoce como energía osmótica y a través del mismo se han logrado producir 12,6 vatios en un área de un metro cuadrado -m2-, esto nunca había sido logrado.

Partiendo del desarrollo de agua salada sintética con concentración de 300 gramos de sal por litro, se alcanza densidad de energía de 26,3 vatios.

Considerando que el lugar ideal para la instalación de este tipo de plantas orientadas al desarrollo de energía osmótica, es el que se encuentra en las afluencias de los ríos y mares.

Es una tecnología que no utiliza productos de cobre, los cuáles se convierten en tóxicos y que al mismo tiempo eno produce ninguna huella de carbón.

Con anterioridad la energía osmótica se inició basada en la diferencia de concentración de sal en el agua. Partiendo de la ósmosis por presión retardada que utiliza membranas semipermeables.

Sin embargo, se debió considerar como riesgo el problema de la gran cantidad de bacterias que se adhieren a la membrana y esto va disminuyendo considerablemente la cantidad de energía generada.

Por otro lado, un desarrollo tecnológico denominado electrodiálisis inversa, en la cual el agua no tiene contacto con la membrana sino que lo hace la sal, llega a producir muy baos i+indices de energía.

Esperemos conclusiones, de este trascendente desarrollo para la humanidad.

Fuente: http://www.noticias24.com/tecnologia/noticia/25915/esta-es-la-energia-osmotica-considerada-una-salvacion-energetica-para-el-planeta/

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Fantástico invento genera 100 litros de agua al día! Adiós a la escasez de agua

Los Arquitectos italianos Arturo Vittori y Andreas Vogler de estudio de Arquitectura y Visión desarrollaron una torre de agua increíble hecha con materiales naturales.
El proyecto fue presentado por primera vez en la Bienal de Arquitectura de Venecia en 2012, y está dirigido a las poblaciones rurales de desarrollo, donde la infraestructura que facilita el acceso al agua potable es casi imposible.
El proyecto titulado Warka water fue diseñado para recoger la humedad del aire a través de la condensación y depositar así el agua a un recipiente.
Consiste en una torre de 10 metros, lo que puede generar unos 100 litros de agua/día.

Su estructura se basa principalmente en el bambú y el revestimiento de plástico reciclado.

La estructura consta de cinco módulos que se pueden instalar de abajo hacia arriba por algunas personas, sin necesidad de andamios y pesa sólo 60 kg.
Un invento fantástico y sencillo que ya está siendo utilizado inicialmente en Etiopía, es de esperar que se extienda al resto del mundo.

Aprovechar la energía oculta en la mezcla de agua dulce de los ríos y el agua salada del mar.

Pensando en energías limpias

Una idea: convertir el río Magdalena en una pila

Ingenieros de la U. del Norte y la U. Nacional de Medellín calculan que el país podría obtener hasta un 10 % de su electricidad si aprende a aprovechar la energía oculta en la mezcla de agua dulce de los ríos y el agua salada del mar.

El 25 de agosto de este año, en un laboratorio de la U. Nacional de Medellín, se encendió un pequeño bombillo led. Fue uno de los momentos más felices en la vida del ingeniero Óscar Álvarez. Llevaba cuatro años tratando de entender y demostrar que Colombia podría explotar una fuente poco usual de energía limpia: la mezcla de agua dulce y agua salada en la desembocadura de sus ríos.

Los ingenieros que trabajaban con él tenían preparada esa sorpresa. Era el día en que se graduaba del doctorado en ciencias del mar. Habían pasado varios días trasnochando para completar el pequeño generador, capaz de aprovechar lo que ellos llaman con familiaridad “el gradiente de salinidad”.

Álvarez sabe que cada vez que usa esas palabras tiene que ponerse un poco más didáctico: “Todo lo que en la naturaleza represente una diferencia física o química implica un potencial. Cuando se mezcla agua dulce y agua salada se libera energía. No la podemos ver pero ahí está”. Una analogía siempre le ayuda: un metro cúbico de agua dulce mezclada con agua de mar puede producir la misma energía que produce un metro cúbico de agua que cae desde una altura de 200 metros.

En 1974 Richard Norman de la U. de Connecticut, en un artículo de la revista Science, había sugerido explorar esa fuente de energía. Pero la obsesión por los combustibles fósiles, baratos, fáciles de extraer, que no requieren mucha creatividad ni conocimiento, terminaron opacando esa y muchas otras ideas para explotar energías limpias. La amenaza del cambio climático, provocado por emisiones de gases asociados al petróleo y carbón, nos está obligando a desempolvar las viejas ideas.

En el caso de las energías marinas, paradójicamente, Colombia con sus dos océanos no parece tener mucho potencial. Al menos no en las más comunes que son oleaje, mareas y corrientes oceánicas profundas. El oleaje, por ejemplo, depende del viento y en el Caribe ventea con intensidad tan sólo cuatro meses al año. Sólo durante esa estrecha ventana de tiempo sería factible aprovechar la energía del oleaje.

En cuanto a las mareas, tampoco parece una buena apuesta según los cálculos de Álvarez, quien hoy forma parte del grupo de investigación en Geociencias de la Universidad del Norte, en Barranquilla. Para extraer energía del cambio de marea se necesita una diferencia de al menos cuatro metros en el nivel del mar. En el Pacífico colombiano, la diferencia de mareas apenas llega a 3,5 metros.

Algo similar ocurre con las corrientes profundas. En Colombia, las corrientes lo suficientemente fuertes para producir energía están a más de 500 kilómetros de la costa. Una distancia que las hace inviables económicamente por ahora. En el Caribe colombiano no son tan fuertes como entre Cuba y la Florida donde la corriente profunda alcanza los 26 millones de metros cúbicos por segundo. Una corriente 100 veces más fuerte que la del río Amazonas.

Álvarez y sus colegas, del grupo Oceánicos de la U. Nacional y el grupo de Investigación en Química, decidieron explorar una cuarta opción: los gradientes de salinidad. Este año publicaron, en la revista Renewable and Sustainable Energy Reviews, un mapa sobre el potencial energético oculto en la desembocadura de todos los ríos alrededor del mundo. El ejercicio los llevó a identificar 921 ríos con potencial, pero se concentraron en los 448 con mayores posibilidades. Sorpresivamente, el río Magdalena ocupó el sexto lugar en sus cuentas con un potencial de 600 megavatios. Es la misma cantidad de energía que genera Termoflores, la empresa de combustibles fósiles que abastece a toda Barranquilla en época de sequía.

“Es una de las energías renovables más confiables”, comenta Álvarez, pues las plantas funcionarían el 84 % del tiempo mientras las eólicas lo hacen únicamente el 45 % y las solares cerca del 20 %.

Pero si la desembocadura del río Magdalena se puede convertir en una gigantesca batería capaz de aportar un 10 % de la electricidad que hoy consume el país, la pregunta es cómo lograrlo. Y ahí la buena idea se convierte en un reto tecnológico y de ingeniería.

Lo que Álvarez y el grupo de la Universidad Nacional de Medellín lograron en el laboratorio fue un pequeño modelo de lo que podría alcanzarse a gran escala. “Es una tecnología tan fascinante como difícil de lograr a escala industrial”, advierte. Pero no imposible.

En Noruega ya existe una planta que simula el mismo proceso que ocurre en una pequeña célula. Esta tecnología se conoce como “ósmosis por presión retardada”. Al poner en contacto los dos fluidos (agua de río y agua de mar) mediante una membrana específica que permite pasar el agua, pero no las sales, se genera una diferencia de presión que puede aprovecharse en una turbina.

Ese es un camino difícil. La alternativa, la que Álvarez sueña ver construida algún día cerca de Bocas de Ceniza en Barranquilla, es una planta de electrodiálisis inversa. Suena complicado pero en el concepto básico es como tener una gigantesca batería de agua. En estos casos los que cruzan de un lado para otro a través de membranas son los iones y no el agua. En Holanda ya existe una planta experimental que genera 50 kw, poco más de la energía necesaria para prender unas 30 cafeteras o 1.000 bombillos. Se inauguró en 2014 y se invirtieron seis millones de euros. La idea de los holandeses es perfeccionar la tecnología.

“No queremos dejarles el desarrollo a los países desarrollados”, dice con entusiasmo Álvarez, “somos capaces”. Ahora están empezando a estudiar las membranas de intercambio iónico que son el componente tecnológico más crucial.

Después de ver alumbrar un bombillito led en el laboratorio ahora quieren construir un prototipo más grande a orillas del río Magdalena y generar unos 150 vatios. Ojalá lo logren.

Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/ciencia/una-idea-convertir-el-rio-magdalena-una-pila-articulo-665805

Agua de mar y energía solar: Así funciona la enorme granja de cultivo vegetal en el suelo árido de Australia

Fue instalada intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm
La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm

Australia inauguró la primera granja del mundo en pleno desierto, que funciona solamente con energía solar y agua de mar.

Sundrop Farm se construyó en una árida región cercana a Port Augusta, en el sur de Australia, y ha estado en construcción por seis años. El invernadero de 20 hectáreas funciona únicamente con tecnologías de energía solar y de agua de mar, y es el primer sistema de agricultura en su tipo, que está utilizando las energías renovables a este nivel.

Fue instalado intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

“A través del establecimiento de nuestras instalaciones de alta tecnología en invernaderos, estamos impulsando soluciones para la producción de alimentos saludables (…) y promoviendo la viabilidad de la agricultura a largo plazo en regiones que enfrentan restricciones de agua y de suministros energéticos”, dice el director de Sundrop Farms, Steve Marafiote, en un comunicado.

La instalación está a pocos kilómetros de Spencer Gulf, desde donde bombea agua de mar y luego remueve la sal con su planta termal de desalinización. Luego la sal y los nutrientes se rescatan para ser comercializados o reutilizarse en fertilización de cultivos.

Las instalaciones de 200 millones de dólares son un ejemplo pionero en tecnología y recursos renovables al servicio del cultivo de vegetales (c) Sundrop Farm

La planta de desalinización funciona con la energía proveniente de una torre solar de 115 metros de alto con 23.000 espejos, que produce hasta 39 megavatios diarios. La torre también genera suficiente energía para alimentar los sistemas de cultivo y proveer de electricidad para calentar y enfiar el invernadero gigante.

Las 180.000 plantas de tomate crecen en cascarilla de coco, por lo que no es necesario usar tierra de cultivo. El sistema de ventilación usa agua marina para limpiar y esterilizar el aire, por lo que no se necesitan pesticidas. Todo esto suena demasiado bueno para ser cierto, pero hasta el momento las instalaciones han probado su viabilidad.

Sundrop Farm produce 15.000 toneladas de tomates al año, ya comenzó a vender sus productos en el supermercado australiano Coles y se prepara para abrir invernaderos en Portugal y Estados Unidos.

El proyecto es pionero en el uso de tecnologías usadas efectivamente en lugares que carecen de tierras arables, fuentes de agua fresca o redes eléctricas, sin embargo no es la única iniciativa innovadora en el campo de hacer brotar la agricultura en territorios inhóspitos; con granjas verticales flotantes y huertos urbanos subterráneos también se está intentando acercar el futuro de la seguridad de la alimentación global.

Con la realidad del cambio climático, la necesidad de usar fuentes renovables de energía, un futuro que probablemente incluye mayores sequías y tormentas y la disminución de la productividad en los cultivos, este tipo de proyectos refrescan nuestras posibilidades y motivan la búsqueda de nuevas soluciones para un futuro menos hostil.

https://player.vimeo.com/video/183859356

Fuente: http://www.elciudadano.cl/2016/10/13/331930/agua-de-mar-y-energia-solar-asi-funciona-la-enorme-granja-de-cultivo-vegetal-en-el-suelo-arido-de-australia2/

Ha llegado el “Tiempo para la Verdad” , todos los domingos solo por lifetv.es

– Periodismo independiente en estado puro –

Programa de periodismo de investigación y denuncia que pretende desvelar las mayores mentiras y los grandes enigmas de la humanidad. Magnicidios, guerras provocadas, historia prohibida, dogmas científico-académicos, realidades sociales, etc son los grandes temas que trataremos desde un estilo periodístico absolutamente independiente.

Dirige el activista social Miguel Celades Rex, fundador de los Congresos de Ciencia y Espíritu, Exopolítica, Alimentación Consciente, etc, que tratará los distintos temas aportando las pruebas necesarias para exponer la auténtica realidad. Porque ya es el momento, ya es Tiempo para la Verdad.

Todos los domingos a las 10:00 y a las 12:30 en www.lifetv.es, emisión por satélite a 140 países, TDT y cable.

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Alemania logra generar en un día energía verde para cubrir casi el 90% de la demanda total

El récord histórico, alcanzado el 8 de mayo, llegó a poner en valor negativo el precio de la electricidad y hubo consumidores que cobraron en vez de pagar


La planta solar alemana Lieberose, la segunda mayor del mundo, ocupa 162 hectáreas al sureste de Berlín. 

Alemania sigue su transición hacia las energías renovables para luchar contra el cambio climático a base de récords. El pasado domingo 8 de mayo la potencia económica europea registró una cifra insólita cuando sus plantas alternativas generaron hasta el 87,6% de toda la electricidad que se consumió en el país. El potencial del sol y del viento fue de tal envergadura que, sorpresivamente, el precio de la electricidad cayó en picado hasta valores negativos, lo que supone que los consumidores industriales terminaron cobrando por su consumo energético.

Durante el mediodía la jornada del domingo las plantas de energía solar, eólica, hidráulica y de biomasa alcanzaron un hito histórico para el país que demuestra el potencial de las alternativas ecológicas. Según apuntó el ‘think tank’ sobre política energética Agora Energiewende, alrededor de la una del mediodía estas fuentes generaron 55 gigavatios de los 63 que se consumieron alrededor del territorio.

COTA INÉDITA

El año pasado, Alemania asumió su cuota máxima de energías verdes al producir en un día el 83% de la energía demandada. En un día de sol y viento las plantas alternativas alemanas pueden llegar a generar entre un 60% y un 70% de la energía, pero los números alcanzados el pasado sábado no se habían visto nunca. El récord se registró en un domingo, un día en el que el consumo ciudadano de electricidad es menor. Aún así, el consumo fue mayor que la media habitual. Eso, según aseguró Christoph Podewils, portavoz de Agora, hace creer que en un domingo de registros más bajos se podría haber llegado a producir el 100% de la energía.

El sistema energético alemán fija el precio final de la factura dependiendo de la producción de energía y de la demanda generada por los ciudadanos. Durante los puntos más álgidos del pasado domingo la producción de energías limpias fue tan abundante que “sobró” energía convencional producida por fuentes contaminantes. La sobreproducción energética hizo que los precios se hundieron hasta llegar a números rojos.

EL TERCIO VERDE

Pero no todo son buenas noticias. Traducido en los mercados ese récord supone que para vender acciones de esas compañías eléctricas en la bolsa los accionistas tenían que pagar en lugar de obtener un beneficio. Las empresas de gas pudieron cerrar sus plantas, pero no las de carbón y nucleares, menos flexibles que sus competidores, que terminaron perdieron dinero mientras que consumidores industriales de estas fuentes se beneficiaron de ello.

El país que dirige la canciller Angela Merkel es el principal referente europeo en la transición hacia las energías renovables, con un 33% (un tercio) de su producción que procede ya de estas fuentes no contaminantes. La concienciación ecologista de esta nación se ejemplifica en unas campañas de reciclaje muy asumidas entre la población o iniciativas pioneras como la de Hamburgo, que decidió dejar de comprar productos de plástico con el dinero de los contribuyentes.

España, en dirección contraria

El potencial climático de España es innegable. Su estratégica posición le permitiría ser una potencia en la transición hacia energías renovables como la solar, la eólica o la hidráulica. La realidad, pero, es más amarga.El polémico ‘impuesto al sol‘, la ley impulsada por el Gobierno de Marian Rajoy para penalizar a todos los que quieran autoabastecerse de energía mediante placas solares, es el ejemplo más representativo de ello.

España tiene una de las facturas eléctricas más caras del continente. Eso se debe, entre otros factores, a que el 25% de ese pago corresponde a impuestos y que en el recibo se añaden varias compensaciones a empresas contaminantes. Así pues, el consumidor también paga a las nucleares que paralizaron sus inversiones en los años 80, así como a las promotoras de fiascos como como el almacén de gas Castor y al sector minero.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/alemania-genera-tanta-energia-renovable-que-termina-pagando-los-consumidores-5132063