Categoría: Buenas ideas

Cómo reducir con Agua de Mar la huella hídrica del bioetanol

La producción de un litro de bioetanol conlleva el consumo de entre 1.390 y 9.800 litros de agua dulce, según revela un estudio de la Universidad de Nottingham (Reino Unido). Sin embargo, el mismo estudio demuestra que la combinación del agua de mar con el uso de levaduras de origen marino durante el proceso de fermentación, reduciría considerablemente la huella hídrica del bioetanol sin rebajar la rentabilidad en la producción.  

Cómo reducir con agua de mar la huella hídrica del bioetanol

Desarrollo de una biorrefinería a partir del medio marino para la producción de bioetanol utilizando agua de mar y una nueva cepa de levadura marina. Este es el título de la investigación publicada dentro de uno de los portales de la revista NatureScientific Reports, y que han desarrollado científicos de las universidades de Nottingham y Huddersfield, ambas del Reino Unido.
En dicho estudio se cuestiona de partida el consumo de agua y suelo asociado a la producción de bicocarburantes, especialmente de primera generación. En el primer caso estiman entre 1.388 y 9.812 los litros de agua dulce que se consumen por cada litro de bioetanol producido, por lo que lo consideran un producto que deja una gran huella hídrica.
Los resultados la investigación demostraron que “el agua de mar puede sustituir al agua dulce en la producción de bioetanol sin comprometer la eficiencia del proceso”, y que una levadura marina (en concreto la cepa Saccharomyces cerevisiae AZ65) es una candidata potencial para su uso en la industria de este biocarburante, “especialmente cuando se utiliza agua de mar o medios de fermentación a base de sal”.
Agua de mar del Reino Unido y levadura de Egipto
Los investigadores detectaron que la nueva cepa tenía una tolerancia osmótica (capaces de soportar concentraciones altas de azúcar) significativamente mayor que la cepa de referencia terrestre. Afirman que “este enfoque se aplicó con éxito utilizando un sustrato de fermentación industrial, melaza de caña de azúcar”.
Durante la investigación se usó agua de mar de la costa de Lincolnshire y muestras de levadura marina de varios lugares del Reino Unido, Estados Unidos y Egipto. Con posterioridad, el proceso de fermentación se llevó a cabo en los laboratorios Bioenergy and Brewing Science del campus Sutton Bonington de la Universidad de Nottingham.
Según Abdelrahman Zaky, microbiólogo de la Escuela de Biociencias de la Universidad de Nottingham y uno de los firmantes de la investigación, “el objetivo principal de la fermentación marina es introducir una fuente alternativa de agua y biomasa para la biotecnología industrial a fin de reducir la presión sobre el uso de agua dulce y tierra cultivable”.

Fuente: https://www.energias-renovables.com/biocarburantes/como-reducir-con-agua-de-mar-la-20180903

ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DE PUEBLA UTILIZAN AGUA DE CHARCO COMO COMBUSTIBLE

ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DE PUEBLA UTILIZAN AGUA DE CHARCO COMO COMBUSTIBLE

Un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma de Puebla (México) adaptan un motor de ciclomotor para funcionar con 50% de hidrógeno obtenido de agua y 50% de gasolina.

NOTAAl final del artículo hay un video reportaje donde se puede ver a los estudiantes con el prototipo híbrido gasolina-hidrogeno.

DESPERTARES

Por HIDROCAR ECOLOGICO

Estefani Merlo Zechinelli, María Luisa Zago Merlo, Javier Précoma Rosas y Ana Karen Stefanoni Merlo, estudiantes de la BUAP, diseñaron y fabricaron este prototipo de hidrógeno para un pequeño ciclomotor que es capaz de funcionar al 50% con hidrógeno obtenido por hidrólisis a partir de cualquier tipo de agua, incluso agua de un charco. Adicionalmente, lo interesante y novedoso de su proyecto es que la energía eléctrica necesaria para producir la hidrólisis y descomponer la molécula de agua para obtener el combustible se genera mediante un pequeño panel solar ubicado sobre el ciclomotor que al mismo tiempo sirve de cubierta para el sol o la lluvia.

Todo comenzó cuando Estefani, estudiante de la Facultad de Ingeniería, escuchó sobre la investigación del ingeniero Tomás Aarón Juárez Zerón acerca de cómo utilizar agua como combustible. La idea le pareció atractiva y buscó alumnos de otras facultades para iniciar el proyecto. A partir de ahí contactó con sus compañeros de equipo, todos universitarios, originarios de Chipilo, Puebla.

La primera integrante en unirse fue María Luisa, de la Facultad de Ingeniería Química, debido a que la idea del proyecto parte de un proceso químico, la electrolisis, que separa los componentes de un compuesto por medio de la electricidad, fundamento químico del funcionamiento del prototipo.

Poco después se sumó Javier, de la Facultad de Ciencias de la Electrónica, ya que requerían de alguien que diseñara y fabricara un sistema de sensores para detectar qué tipo de agua se podría utilizar, pues se consideró emplear agua sucia y salada, no potable, con fines ecológicos. Fue a él a quien se le ocurrió transferir el prototipo al campo, particularmente para ayudar a la producción agrícola de su natal Chipilo, una comunidad fundada por inmigrantes italianos y que actualmente, por tradición, se sostiene principalmente de actividades agropecuarias.

Además, se quería conseguir un modelo de negocio rentable, para lo cual se integró Ana Karen de la Facultad de Administración. De esta forma, sostienen todos, hacemos visible el trabajo multidisciplinario que tanto requieren los proyectos de este tipo.

María Luisa Zago explica:

“En el proceso de electrolisis, que es la hidrólisis por medio de electricidad, la primera fase consiste en separar los elementos que componen las moléculas de agua: el hidrógeno y el oxígeno. Con el agua, uno de los compuestos más abundantes y por tanto de fácil acceso, no requerimos explotar recursos naturales no renovables, por lo que cualquier persona puede usar este sistema –el motor- y aplicarlo a sus necesidades, generando una huella ecológica menor, sin emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y ahorrar significativamente en costos.”

En el primer intento utilizaron agua contaminada, de charco, y desde entonces echaron a andar con éxito un motor de motocicleta. En primer lugar, el agua pasa por un proceso de filtrado con el fin de separar contaminantes y residuos sólidos con más de 2 milímetros de grosor y evitar obstrucciones en las mangueras del sistema, de esta manera, su prototipo es un híbrido hidrógeno-gasolina que funciona 50% con agua 50% con gasolina.

El hidrógeno obtenido del agua se introduce a través de una manguera al carburador. Por su parte, la gasolina se introduce mediante la composición de mangueras original. Una vez que el combustible hace combustión se une al hidrógeno. Estas adaptaciones se hicieron en el motor de una motocicleta que los estudiantes recogieron de un desguace para las pruebas.

Inicialmente midieron que dicha moto recorría 50 kilómetros aproximadamente por cada dos litros de gasolina. Con los cambios, con un litro de agua y otro de combustible, realizaron pruebas durante dos meses en las que superaron por mucho esa distancia, según las mediciones realizadas.

Antes de las pruebas con el motor 50-50, comenzaron con un 90 por ciento de gasolina y 10 de hidrógeno. Poco a poco fueron aumentando el porcentaje del hidrógeno hasta encontrar la proporción ideal, a la mitad, ya que al 50-50, su rendimiento se asemeja al sistema que utiliza pura gasolina, en cuanto a potencia y velocidad.

El sistema cuenta además con sensores de nivel para la detección de las cantidades de agua y gasolina, para que el vehículo nunca se quede sin estos. El conductor conoce los niveles de agua y gasolina, gracias al tablero digital que instalaron, el cual indica el porcentaje de hidrógeno, y al tablero original de la motocicleta, que precisa las cantidades de combustible.

El rendimiento fue medido en un motor de motocicleta. Ellos planean modificar motores de maquinaria agrícola, como tractores u otros.
La electrolisis se lleva a cabo mediante una celda de hidrógeno. Cuanto más grande sea ésta, mayor será la eficiencia y la producción de hidrógeno. Al aumentar entonces el tamaño de las celdas para ajustarla a las dimensiones de los motores de tractores y maquinaria de campo, más gas tendremos, explicó María Luisa.

“Hay que conectar con otros chavos para hacer este trabajo más sustentable. Ayudarnos entre quienes tenemos los mismos ideales, para concretar proyectos”, agregó Estefani.

Aunque no son pioneros en el uso de estos principios químicos, pues ingenieros y científicos han realizado proyectos similares desde hace años, su visión es distinta: comenzar a incidir desde lo pequeño.

ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DE PUEBLA UTILIZAN AGUA DE CHARCO COMO COMBUSTIBLE“Sabemos que un producto que le pegue al petróleo es un producto que amenaza, por lo que las iniciativas desaparecen. Los intereses que atacas han impedido su uso. Algunos ya comienzan, pero en esta parte de la historia es todavía difícil, de ahí la importancia de implementar estas ideas en el campo, ayudando al trabajo agrícola de sus familias, de su natal Chipilo.”

afirma María Luisa, la estudiante que inició este proyecto.

Pulsa PLAY para ver el video reportaje:

Algunas características del hidrógeno

  • El hidrógeno es el elemento más abundante del Universo y uno de los más abundantes de la naturaleza.
  • Es un combustible inagotable que no produce emisiones contaminantes ni de efecto invernadero y que puede ser producido por diversos métodos y utilizando fuentes energéticas autóctonas y renovables.
  • Producido con renovables, representa una alternativa sostenible a los combustibles fósiles.
  • Producido a partir de la electrolisis del agua mediante energía eléctrica de origen renovable, cierra un ciclo natural y limpio.
  • Está llamado a ser uno de los protagonistas del inminente futuro modelo energético.

Nota del autor:
Importante diferenciar entre los motores de combustión de hidrógeno y los vehículos de pila de hidrógeno. El funcionamiento de los vehículos de pila de hidrógeno consiste en hacer funcionar un motor eléctrico alimentado por la electricidad obtenida a partir de unos depósitos de hidrógeno comprimido implementados en un vehículo de nuevo diseño y nueva fabricación. Sin embargo, la alternativa que publicamos en este artículo permitirá adaptar a funcionamiento 100% con hidrógeno cualquiera de los motores de combustión de hidrocarburos existentes actualmente en el mercado convirtiéndolos además en vehículos no contaminantes.

De esta forma, gracias a la implementación de esta tecnología los vehículos actuales se pueden convertir a hidrógeno siendo una excelente alternativa frente al coste que supone la adquisición de los vehículos que usan celdas de combustible de hidrógeno, los cuales han de ser fabricados totalmente nuevos desde cero.

Artículos relacionados:

INGLATERRA CONVIERTE UN CAMION VOLVO DE SERIE A PROPULSION 100% DE HIDROGENO

SISTEMAS DE HIDROGENO PARA CALDERAS

CONFERENCIA DE STANLEY MEYER EN 1992 SOBRE SU MOTOR DE AGUA

HIDROCAR ECOLOGICO reduce un 93% la emisión de monóxido de carbono en RENAULT MEGANE

 

Fuente:  https://despertares.org/2018/07/22/estudiantes-de-la-universidad-de-puebla-utilizan-agua-de-charco-como-combustible/

Utilizan sol y agua de mar para prescindir de agroquímicos y agua potable en cultivos del desierto de Australia

Utilizando paneles solares y agua de mar inversores buscan reinventar la agricultura y hacer frente al cambio climático.

Utilizan sol y agua de mar para prescindir de agroquímicos y agua potable en cultivos del desierto de Australia. Foto: Sundrop Granjas
Utilizan sol y agua de mar para prescindir de agroquímicos y agua potable en cultivos del desierto de Australia. Foto: Sundrop Granjas

Como una forma de responder al cambio climático los invernaderos buscan volverse cada vez más tecnológicos para prescindir de combustibles fósiles y de agroquímicos.

Los nuevos invernaderos high-tech permiten sembrar tomates en la selva o en el desierto sin pesticidas, logrando que las frutas maduren a mayor velocidad, supervisados por una computadora y sin necesidad tampoco de malgastar agua potable.

La agencia AFP cita el caso de la granja solar de Sundrop Farms, fundada a finales de 2016 en Australia que hace crecer tomates en el desierto gracias a dos recursos naturales gratuitos: el sol y el agua de mar.

Sundrop Farms pertenece a la compañía holandesa Van der Hoeven, y presentó la iniciativa a principios de febrero en el salón Fruit Logistica de Berlín. El proyecto, creado junto al danés Al Borg, consta de 200.000 metros cuadrados de invernaderos de cristal, rodeados de 22.000 espejos.

Para su funcionamiento los espejos atraen los rayos del sol concentrándolos en lo alto de una torre convertida en una especie de caldera gigante, que eleva el agua marina a 800 grados centígrados, desalándola, lo que permite refrescar e irrigar con ella las plantas.
Peter Spaans, director comercial de Van der Hoeven, dijo a AFP que la empresa “está negociando un proyecto similar en Arabia Saudita”.

En todo el mundo

Spaans detalló que en todas las latitudes se han adquirido invernaderos de alta tecnología para hacer frente al cambio climático y puso los ejemplos de las estepas de Kazajistán, Hiroshima en Japón y en la selva tropical de México.
“Allí, en México, el desafío es deshumidificar”, dijo.

Antoine Lepilleur, presidente de Richel Equipement, primer constructor francés de invernaderos detalló que “en México, en una zona tropical donde la humedad y las enfermedades propias de ese clima obligarían a aplicar un tratamiento químico a diario, los invernaderos han hecho caer la frecuencia de aplicación de tratamiento a una vez al mes”.

Mientras que indicó que “con el cambio climático, cada vez se producen más fenómenos extremos como lluvias en plena temporada seca en zonas donde no llovía nunca, y todo un sistema de producción puede hundirse de golpe”.

“Vale la pena”

El principal obstáculo para que granjas como la de Sundrop se desplieguen por el mundo es el precio: 100 millones de euros.
Para hacer viable este proyecto, los inversores debieron obtener de uno de los clientes un compromiso sobre el precio mayorista de los tomates a tres dólares el kilo durante diez años, reveló una fuente cercana a las negociaciones a AFP.

Aunque el precio es disparatado e impensable para Europa y otros lugares del mundo donde el kilo oscila entre 1 y 1,5 euros hay quienes creen que la inversión vale la pena. Es el caos de Vincent Clément, un joven productor de tomates agroecológicos, que se ha pasado al sistema Van der Hoeven bautizado “eco-invernadero”.

Su interior prácticamente hermético mantiene a raya a los insectos y las plagas, limita el uso de fungicidas por el control estrecho de la temperatura gracias a un ordenados y no requiere tratar las raíces porque las plantas se obtienen de injertos.

“Es una revolución como la que no hemos conocido en 25 años y que no volveremos a conocer en otros 25″ aseguró Clément a la AFP.

Fuente: http://www.lr21.com.uy/tecnologia/1323449-utilizan-sol-y-agua-de-mar-para-prescindir-de-agroquimicos-y-agua-potable-en-cultivos-del-desierto-de-australia

Agua de mar y energía solar: Así funciona la enorme granja de cultivo vegetal en el suelo árido de Australia

Fue instalada intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm
La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm

Australia inauguró la primera granja del mundo en pleno desierto, que funciona solamente con energía solar y agua de mar.

Sundrop Farm se construyó en una árida región cercana a Port Augusta, en el sur de Australia, y ha estado en construcción por seis años. El invernadero de 20 hectáreas funciona únicamente con tecnologías de energía solar y de agua de mar, y es el primer sistema de agricultura en su tipo, que está utilizando las energías renovables a este nivel.

Fue instalado intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

“A través del establecimiento de nuestras instalaciones de alta tecnología en invernaderos, estamos impulsando soluciones para la producción de alimentos saludables (…) y promoviendo la viabilidad de la agricultura a largo plazo en regiones que enfrentan restricciones de agua y de suministros energéticos”, dice el director de Sundrop Farms, Steve Marafiote, en un comunicado.

La instalación está a pocos kilómetros de Spencer Gulf, desde donde bombea agua de mar y luego remueve la sal con su planta termal de desalinización. Luego la sal y los nutrientes se rescatan para ser comercializados o reutilizarse en fertilización de cultivos.

Las instalaciones de 200 millones de dólares son un ejemplo pionero en tecnología y recursos renovables al servicio del cultivo de vegetales (c) Sundrop Farm

La planta de desalinización funciona con la energía proveniente de una torre solar de 115 metros de alto con 23.000 espejos, que produce hasta 39 megavatios diarios. La torre también genera suficiente energía para alimentar los sistemas de cultivo y proveer de electricidad para calentar y enfiar el invernadero gigante.

Las 180.000 plantas de tomate crecen en cascarilla de coco, por lo que no es necesario usar tierra de cultivo. El sistema de ventilación usa agua marina para limpiar y esterilizar el aire, por lo que no se necesitan pesticidas. Todo esto suena demasiado bueno para ser cierto, pero hasta el momento las instalaciones han probado su viabilidad.

Sundrop Farm produce 15.000 toneladas de tomates al año, ya comenzó a vender sus productos en el supermercado australiano Coles y se prepara para abrir invernaderos en Portugal y Estados Unidos.

El proyecto es pionero en el uso de tecnologías usadas efectivamente en lugares que carecen de tierras arables, fuentes de agua fresca o redes eléctricas, sin embargo no es la única iniciativa innovadora en el campo de hacer brotar la agricultura en territorios inhóspitos; con granjas verticales flotantes y huertos urbanos subterráneos también se está intentando acercar el futuro de la seguridad de la alimentación global.

Con la realidad del cambio climático, la necesidad de usar fuentes renovables de energía, un futuro que probablemente incluye mayores sequías y tormentas y la disminución de la productividad en los cultivos, este tipo de proyectos refrescan nuestras posibilidades y motivan la búsqueda de nuevas soluciones para un futuro menos hostil.

https://player.vimeo.com/video/183859356

Fuente: http://www.elciudadano.cl/2016/10/13/331930/agua-de-mar-y-energia-solar-asi-funciona-la-enorme-granja-de-cultivo-vegetal-en-el-suelo-arido-de-australia2/

Este futurista invernadero funciona en el desierto tan sólo con agua de mar y sol

Este futurista invernadero funciona en el desierto tan sólo con agua de mar y sol

Las sequías y la falta de agua son un mal común en algunas zonas del planeta, y eso lleva a las hambrunas y a varios problemas relacionados. Para tratar de ponerle una solución, un grupo internacional de científicos se ha pasado los últimos seis años diseñando el proyecto Sundrop, un revolucionario y futurista sistema de agricultura.

Está situado en el desierto del sur de Australia, una zona inhóspita, seca y calurosa que hasta ahora estaba considerada estéril para cualquier tipo de agricultura. Entonces llegó el proyecto de las Granjas Sundrop, quecon sólo energía solar y agua marina han conseguido producir hasta 17.000 toneladas de tomates al año.

Este sistema de agricultura es único en su especie, ya que no necesita tierra, pesticidas, combustibles * fósiles ni agua dulce. El proyecto empezó en el año 2010 con un invernadero experimental cerca de la ciudad de Port Augusta, y tras los buenos resultados, en 2014 comenzó la construcción de otro invernadero de 20 hectáreas en la misma zona que se completó en este mismo 2016.

¿Cómo lo hacen?

El invernadero cuenta con un sistema que trae el agua del mar del Golfo de Spencer, a dos kilómetros de distancia. El agua pasa a una planta de desalinización que funciona con energía solar, y donde tras eliminar la sal se produce la suficiente agua dulce como para regar las 180.000 plantas de tomate situadas en el interior del invernadero.

La energía solar la produce una moderna torre de 150 metros de altura, que cuenta con 23.000 espejos apuntando hacia ella para dirigir los rayos del sol. En un día soleado, se pueden producir hasta 39 megavatios de energía, suficientes para alimentar la planta desalinizadora y los sistemas eléctricos para mantener la temperatura en el invernadero.

La zona es calurosa, por lo que el invernadero está lleno de cartones mojados con agua salada que mantienen las plantas lo suficientemente frescas como para permitirlas crecer. En invierno en cambio, un calefactor solar es el encargado de mantener una temperatura agradable. El agua marina también ayuda a limpiar y esterilizar el aire del invernadero, lo que hace que no haga falta ningún tipo de pesticida. Los tomates producidos ya han empezado a venderse en los mercados locales.

La infraestructura ha costado unos 200 millones de dólares, lo cual es un pequeño impedimento para poder expandir la idea. Además, debido a que en invierno aún no se ha conseguido obtener siempre la energía suficiente para mantener todo el sistema, el invernadero solar aún tiene cierta dependencia de los combustibles fósiles. En cualquier caso, estos son dos problemas que esperan subsanar a medio plazo.

El próximo paso de Sundrop es el de abrir tres nuevas plantas solares, una en Portugal, una en Estados Unidos y otra en Australia. También se están haciendo programas piloto de invernaderos de agua marina en las zonas desértica de Omar, Qatar, y en los Emiratos Árabes.

Los sentimientos respecto a este proyecto son varios. Por una parte, algunos de sus responsables ven en él el futuro de la agricultura en zonas desérticas, sobre todo según vaya avanzando el cambio climático. Mientras, otros profesores universitarios cuestionan la necesidad de construirlos en Australia para plantar unos tomates que pueden crecer perfectamente en otras zonas del país.

Fuente: http://www.xataka.com/ecologia-y-naturaleza/agua-marina-y-sol-es-lo-unico-que-necesita-esta-futurista-granja-para-funcionar-en-el-desierto

Produce tu propia Sal Marina Integral: 2,5 kilos en 20 días evaporando Agua de Mar

Produce tu propia Sal Marina Integral: 2,5 kilos en 20 días evaporando Agua de Mar

No te envenenes más con “Sal” de la que mata, la sal industrial que tomamos todos. Producete tu mismo la Sal que da la vida, fruto de la evaporación del Agua de Mar. Un amigo de Facebook lo ha experimentado, con 80 litros de Agua de Mar tienes para 2.5 kilos de Sal Marina Integral, lo publico tal cual lo cuenta:

-“He utilizado 80 litros de agua y he obtenido unos 2,5 Kg de sal integral. Las bandejas son de PE-HD es decir polietileno de alta densidad, con protección anti UV mediante el método de la mezcla con carbón, de la misma forma que se hace con el aislamiento de los cables eléctricos que van por la fachada. No cabe duda que lo mejor seria vidrio o cerámica vitrificada pero dentro del plástico es con distancia la mejor opción.

salmarinaintegral4

He colocado la bandejas debajo un protector plástico como un invernadero que uso para germinación de plantas a fin de evitar la lluvia sobre la sal en formación. Efectivamente el color negro favorece la evaporación al absorber mejor los rayos solares. Ahora a esperar que el sol y el aire hagan su trabajo

salmarinaintegral1

salmarinaintegral

Otro dato, en cada bandeja he puesto 10 litros de ADM y ha tardado unos 20 días en evaporarse totalmente.

salmarinaintegral2

Recolectando y guardando la sal integral en botes de cristal.

salmarinaintegral3

Fuente: Jr Orriols
Preparando segunda produccion con más ADM