Mes: octubre 2016

Agua de mar y energía solar: Así funciona la enorme granja de cultivo vegetal en el suelo árido de Australia

Fue instalada intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm
La producción de tomates es abundante y eficiente (c) Sundrop Farm

Australia inauguró la primera granja del mundo en pleno desierto, que funciona solamente con energía solar y agua de mar.

Sundrop Farm se construyó en una árida región cercana a Port Augusta, en el sur de Australia, y ha estado en construcción por seis años. El invernadero de 20 hectáreas funciona únicamente con tecnologías de energía solar y de agua de mar, y es el primer sistema de agricultura en su tipo, que está utilizando las energías renovables a este nivel.

Fue instalado intencionalmente en un ambiente que es hostil para la agricultura, con el fin de demostrar que es posible cultivar y comercializar productos en estas condiciones y sin usar combustibles fósiles, pesticidas o incluso suelo fértil.

“A través del establecimiento de nuestras instalaciones de alta tecnología en invernaderos, estamos impulsando soluciones para la producción de alimentos saludables (…) y promoviendo la viabilidad de la agricultura a largo plazo en regiones que enfrentan restricciones de agua y de suministros energéticos”, dice el director de Sundrop Farms, Steve Marafiote, en un comunicado.

La instalación está a pocos kilómetros de Spencer Gulf, desde donde bombea agua de mar y luego remueve la sal con su planta termal de desalinización. Luego la sal y los nutrientes se rescatan para ser comercializados o reutilizarse en fertilización de cultivos.

Las instalaciones de 200 millones de dólares son un ejemplo pionero en tecnología y recursos renovables al servicio del cultivo de vegetales (c) Sundrop Farm

La planta de desalinización funciona con la energía proveniente de una torre solar de 115 metros de alto con 23.000 espejos, que produce hasta 39 megavatios diarios. La torre también genera suficiente energía para alimentar los sistemas de cultivo y proveer de electricidad para calentar y enfiar el invernadero gigante.

Las 180.000 plantas de tomate crecen en cascarilla de coco, por lo que no es necesario usar tierra de cultivo. El sistema de ventilación usa agua marina para limpiar y esterilizar el aire, por lo que no se necesitan pesticidas. Todo esto suena demasiado bueno para ser cierto, pero hasta el momento las instalaciones han probado su viabilidad.

Sundrop Farm produce 15.000 toneladas de tomates al año, ya comenzó a vender sus productos en el supermercado australiano Coles y se prepara para abrir invernaderos en Portugal y Estados Unidos.

El proyecto es pionero en el uso de tecnologías usadas efectivamente en lugares que carecen de tierras arables, fuentes de agua fresca o redes eléctricas, sin embargo no es la única iniciativa innovadora en el campo de hacer brotar la agricultura en territorios inhóspitos; con granjas verticales flotantes y huertos urbanos subterráneos también se está intentando acercar el futuro de la seguridad de la alimentación global.

Con la realidad del cambio climático, la necesidad de usar fuentes renovables de energía, un futuro que probablemente incluye mayores sequías y tormentas y la disminución de la productividad en los cultivos, este tipo de proyectos refrescan nuestras posibilidades y motivan la búsqueda de nuevas soluciones para un futuro menos hostil.

https://player.vimeo.com/video/183859356

Fuente: http://www.elciudadano.cl/2016/10/13/331930/agua-de-mar-y-energia-solar-asi-funciona-la-enorme-granja-de-cultivo-vegetal-en-el-suelo-arido-de-australia2/

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Este futurista invernadero funciona en el desierto tan sólo con agua de mar y sol

Este futurista invernadero funciona en el desierto tan sólo con agua de mar y sol

Las sequías y la falta de agua son un mal común en algunas zonas del planeta, y eso lleva a las hambrunas y a varios problemas relacionados. Para tratar de ponerle una solución, un grupo internacional de científicos se ha pasado los últimos seis años diseñando el proyecto Sundrop, un revolucionario y futurista sistema de agricultura.

Está situado en el desierto del sur de Australia, una zona inhóspita, seca y calurosa que hasta ahora estaba considerada estéril para cualquier tipo de agricultura. Entonces llegó el proyecto de las Granjas Sundrop, quecon sólo energía solar y agua marina han conseguido producir hasta 17.000 toneladas de tomates al año.

Este sistema de agricultura es único en su especie, ya que no necesita tierra, pesticidas, combustibles * fósiles ni agua dulce. El proyecto empezó en el año 2010 con un invernadero experimental cerca de la ciudad de Port Augusta, y tras los buenos resultados, en 2014 comenzó la construcción de otro invernadero de 20 hectáreas en la misma zona que se completó en este mismo 2016.

¿Cómo lo hacen?

El invernadero cuenta con un sistema que trae el agua del mar del Golfo de Spencer, a dos kilómetros de distancia. El agua pasa a una planta de desalinización que funciona con energía solar, y donde tras eliminar la sal se produce la suficiente agua dulce como para regar las 180.000 plantas de tomate situadas en el interior del invernadero.

La energía solar la produce una moderna torre de 150 metros de altura, que cuenta con 23.000 espejos apuntando hacia ella para dirigir los rayos del sol. En un día soleado, se pueden producir hasta 39 megavatios de energía, suficientes para alimentar la planta desalinizadora y los sistemas eléctricos para mantener la temperatura en el invernadero.

La zona es calurosa, por lo que el invernadero está lleno de cartones mojados con agua salada que mantienen las plantas lo suficientemente frescas como para permitirlas crecer. En invierno en cambio, un calefactor solar es el encargado de mantener una temperatura agradable. El agua marina también ayuda a limpiar y esterilizar el aire del invernadero, lo que hace que no haga falta ningún tipo de pesticida. Los tomates producidos ya han empezado a venderse en los mercados locales.

La infraestructura ha costado unos 200 millones de dólares, lo cual es un pequeño impedimento para poder expandir la idea. Además, debido a que en invierno aún no se ha conseguido obtener siempre la energía suficiente para mantener todo el sistema, el invernadero solar aún tiene cierta dependencia de los combustibles fósiles. En cualquier caso, estos son dos problemas que esperan subsanar a medio plazo.

El próximo paso de Sundrop es el de abrir tres nuevas plantas solares, una en Portugal, una en Estados Unidos y otra en Australia. También se están haciendo programas piloto de invernaderos de agua marina en las zonas desértica de Omar, Qatar, y en los Emiratos Árabes.

Los sentimientos respecto a este proyecto son varios. Por una parte, algunos de sus responsables ven en él el futuro de la agricultura en zonas desérticas, sobre todo según vaya avanzando el cambio climático. Mientras, otros profesores universitarios cuestionan la necesidad de construirlos en Australia para plantar unos tomates que pueden crecer perfectamente en otras zonas del país.

Fuente: http://www.xataka.com/ecologia-y-naturaleza/agua-marina-y-sol-es-lo-unico-que-necesita-esta-futurista-granja-para-funcionar-en-el-desierto