Mes: mayo 2014

El lío eléctrico explicado a Homer Simpson

Homer Simpson Sleeping ImagesDueños de centrales con demasiado poder, ciudadanos engañados por confiar en la Ley, peajes por producir energía limpia del Sol. Parece el Springfield de la serie Los Simpson, pero es España.

01 ¿Hay un señor Burns en el mercado eléctrico?

Charles Montgomery Burns, más conocido como señor Burns, es el propietario de la única central eléctrica de Springfield. En la serie de dibujos, su planta de energía nuclear tiene el monopolio absoluto del mercado eléctrico, lo que convierte a este siniestro personaje en muy poderoso e inmensamente rico. “Excelente”, suele ser su muletilla preferida. En España no hay un señor Burns, no existe un monopolio eléctrico. Ahora bien, ¿puede haber varios señor Burns?

Son muchas las voces (empezando por el comisario europeo de la Competencia, Joaquín Almunia) que critican el oligopolio de un máximo de cinco empresas que dominan por completo el mercado: Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, E.ON España y EDP (las cinco integrantes de la asociación Unesa). “En el sector eléctrico español no hay un oligopolio, hay dos: uno en la producción y otro en la distribución; lo curioso es que las mismas dos o tres empresas que dominan el mercado de la producción [las centrales que generan electricidad] son también las que dominan el de la distribución [el transporte de la electricidad hasta los domicilios], y esto complica más el problema”, asegura Gerard Llobet, profesor del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI) y uno de los editores del blog económico ‘Nada es gratis’. Ni que decir tiene lo difícil que resulta para una nueva empresa hacerse un hueco entre estos gigantes. En el caso del transporte de la electricidad por las redes, por ejemplo, existen en el país cerca de 350 distribuidoras, pero solo estas cinco grandes eléctricas concentran más del 90% del mercado(1).

¿Por qué esto es malo? Sin entrar en cuestiones ambientales, que una empresa sea más grande puede permitir en ocasiones ser más eficientes y reducir los costes. “No es malo si esa empresa crece porque ha innovado, el problema es cuando eres grande, pero sin ser más eficiente, pues no reduces los costes”, incide Llobet. Al contrario, esa posición de poder en el mercado les permite ser muy influyentes en la política eléctrica. Y, por supuesto, no facilita ningún cambio de modelo diferente al suyo. Unesa ha rechazado realizar cualquier comentario para este reportaje. ¿Qué diría el señor Burns?: “Smithers, suelta a los perros”.

02 ¿Sabría Marge a qué hora poner la lavadora en España?

En abril entró en vigor en España un nuevo sistema para calcular el precio de la electricidad de los hogares que varía hora a hora en función del mercado mayorista de la electricidad (pool). Esto que daría para un capítulo desternillante de los Simpson puede ser muy interesante si uno tiene en su casa un contador inteligente capaz de transmitir a la compañía eléctrica su consumo eléctrico por horas, pues le merecería la pena poner a funcionar la lavadora justo cuando la electricidad sea más barata. Claro que esto sería en la ficción televisiva, pues en el mundo real la gran mayoría de los españoles todavía no tiene uno de estos aparatos, por lo que la factura se realizará en base a un promedio.

¿Por qué tanta prisa por poner este nuevo sistema de facturación por horas en marcha sin disponer de contadores inteligentes capaces de medir y transmitir el consumo por horas? Hay que recordar que el método anterior que fijaba la tarifa eléctrica para la mayoría de los hogares era a través de subastas (CESUR) en las que participaban las grandes eléctricas e intermediarios financieros. Este sistema fue enterrado en diciembre pasado por el Ministerio de Industria en medio de un gran escándalo tras dispararse el precio de la electricidad. “Es positivo que hayan eliminado las subastas CESUR, en los casi cuatro años y medio que estuvieron funcionando los consumidores pagamos de media entre un 15 y un 17% más por la electricidad de lo que nos hubiera costado comprar esa misma electricidad en el mercado mayorista, con un sobrecoste de 1.000 millones de euros al año”, cuenta Natalia Fabra, profesora del Departamento de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid. “Cuando todos tengamos contadores inteligentes será todavía más positivo, pues los consumidores podremos desplazar nuestro consumo a las horas en las que la electricidad sea más barata” (que será también cuando haya menos demanda y cuando no haga falta poner en funcionamiento las plantas más contaminantes). Pero además, esta experta en regulación eléctrica ve otro aspecto positivo de la medida, porque los ciudadanos se interesarán ahora por los precios del mercado mayorista: “Esto puede servir para que los ciudadanos empiecen a percibir las ventajas de las renovables”. Descubrirán que los días que hay viento o que llueve, las renovables bajan el precio de la electricidad.

03 ¿Cómo se explica el mercado mayorista con donuts?

02_Galan3Pongamos que Homer entra en la tienda de Apu a por donuts para toda la familia y va comprándolos del más barato al más caro. Primero mete en la cesta de la compra los glaseados sencillos que elaboran allí mismo para Bart y Lisa. Pero como no hay suficientes de ese tipo, tiene que coger uno más caro de chocolate para Marge y el siguiente en precio que queda para él es otro con cobertura rosa y sprinkles de colores que Apu trae de una pastelería de las afueras (con el considerable impacto ambiental de las emisiones de la furgoneta de reparto). Al final consigue donuts para todos, pero el precio final que paga por cada uno de ellos es el que marca el último, el más caro. Aunque parezca extraño, esta forma de subasta resulta habitual en mercados mayoristas. Y también es la que se utiliza para decidir qué empresas entran en cada momento a vender sus kilovatios en el sistema eléctrico español: las primeras tecnologías en entrar son la nuclear y las renovables (que van a cero, pues sus costes variables son muy bajos –en el caso de la eólica o la solar, cercanos a cero, ya que el viento o el Sol son gratis–), pero si hace falta más capacidad para cubrir la demanda van entrando en funcionamiento plantas con costes mucho mayores (y emisiones contaminantes) como las de carbón o las de gas (que sí tienen que pagar por el combustible que queman).

Para Fabra, este sistema no es perfecto, pero aporta más eficiencia y transparencia que otros. “Ahora bien, ¿por qué las nucleares o las hidroeléctricas deben cobrar luego el precio máximo?”. En el caso eléctrico español, esta experta en regulación considera que las centrales nucleares e hidroeléctricas han recuperado con creces sus inversiones, pues se les garantizó unos ingresos que han sido después superados por los que realmente han obtenido. “Que los costes del sistema hayan subido tanto no es solo culpa de las renovables, también se explica por la sobreretribución de estas tecnologías y por el exceso de inversión en centrales de ciclos combinados [de gas]”.

04 ¿Se equivoca Lisa al defender las energías renovables?

En el décimo noveno episodio de la vigésimo primera temporada de Los Simpson, titulado La chiquita y la ballena, ocurre algo muy interesante: Lisa convence a Homer para pasarse a las energías renovables y la familia coloca una turbina eólica en medio de su jardín. Así empieza una hilarante historia en la que los Simpson prueban a vivir “intermitentemente” (usando la electricidad solo cuando hay viento) o incluso le quitan energía a su vecino Ned Flanders para poner a funcionar ventiladores que hagan mover las palas de su aerogenerador. ¿Se equivoca Lisa al defender estas tecnologías? El caso español resulta desconcertante: en 2013 este fue el primer país del mundo donde la eólica logró situarse como la principal fuente de generación en un año completo; algo inimaginable hace poco que prueba que estas energías limpias ya no son ningún chiste. Pero a la vez, en los últimos años se han sucedido los recortes a las renovables, acusándolas de ser demasiado caras para el sistema.

Resulta innegable que las renovables han contribuido a agravar el agujero del llamado déficit de tarifa (un artificio contable ideado en 2000 para camuflar las subidas de precios de la electricidad, pasando la deuda eléctrica a consumidores del futuro). Pero a la vez sorprende el ensañamiento demostrado por el Gobierno con una industria admirada en el resto del mundo y que tiene grandes ventajas no solo ambientales sino también económicas (como tratarse de energías autóctonas por las que no hay que pagar a otros países).

¿Cuál fue la tecnología eléctrica que más creció en la década pasada en España? No fue la eólica, ni la solar. De 2001 a 2010, las plantas de ciclo combinado (de gas) pasaron de 0 megavatios a 27.194

“Sí, han supuesto una alta inversión, pero es como que el que envía a los hijos a la Universidad, es una lástima que se vaya ahora hacia atrás cuando son competitivas”, comenta Jorge Morales de Labra, director de la empresa GeoAtlanter y una de las caras del movimiento ciudadano a favor de un cambio de modelo energético. Con todo, esta es solo una parte de la historia.

¿Cuál fue la tecnología que más creció en la década pasada en España? No fue la eólica, ni la solar. De 2001 a 2010, el conjunto de las tecnologías limpias aumentaron de 5.189 a 27.181 megavatios (MW), lo que supuso añadir 21.192 MW adicionales. Sin embargo, los ciclos combinados –las plantas de gas natural construidas por las grandes eléctricas–, pasaron de 0 megavatios en 2001 a 27.194 en 2010(2). Una vez más, la crisis arruinó la gran fiesta. Ahora sobran centrales, muchas plantas de gas están paradas y las renovables han visto cómo se recortaba las retribuciones que tenían garantizadas por Ley. Pero lo más incomprensible para Morales de Labra son los llamados ‘pagos por capacidad’, pagos a todas las plantas de gas no por producir, sino por estar ahí, por si deben cubrir a las renovables (cuando no haya sol o viento). Expertos como Natalia Fabra están de acuerdo que deben existir, pero ponen en duda la forma de calcularlos.

“¿Cómo se puede decir que en España hay libre mercado si a la vez que se recorta la retribución que estaba fijada por Ley para las renovables, el Gobierno saca ingresos no previstos para las plantas de gas de las grandes eléctricas para compensarlas por estar paradas?”, incide el director de GeoAtlanter. Desde otros posicionamientos muy distintos, Llobet tampoco entiende algunas decisiones: “Hubo tecnologías renovables a las que se prometió una retribución por encima de lo razonable, pero lo que se ha hecho con ellas es cuanto menos cuestionable desde el punto de vista jurídico y genera un problema de reputación”. ¿Qué hacer con las centrales de gas en estado de hibernación? Para este economista, quizá no quede otro remedio que desmontarlas y llevarlas a otros países.

05 ¿Puede ahorrar la familia Simpson si apaga la tele?

01_BBGalan2La serie de Los Simpson comienza siempre con una secuencia de apertura en la que toda la familia corre a sentarse frente a la televisión. Como arquetipo de una familia media americana estos personajes amarillos pasan mucho tiempo (y reposiciones) delante de este aparato, por lo que su consumo eléctrico debería ser bastante alto. De hecho, en los hogares españoles, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la tele es el tercer electrodoméstico que más electricidad consume de media en una casa (263 kWh al año), por detrás de la nevera (662 kWh) y el congelador (563 kWh). Paradójicamente, si los Simpson apagasen la televisión en España para reducir su consumo, apenas se notaría en su factura. Esto ocurre por la subida acordada por el Gobierno de la parte fija que se paga en concepto de ‘potencia contratada’. Aunque consumamos menos kilovatios hora, el mayor peso de esta parte fija hace difícil reducir la factura. ¿Quiere esto decir que no vale para nada ahorrar o ser más eficiente? Desde el punto de vista ambiental, desde luego que sí. Y desde el económico, también, aunque ahora es mucho más complicado. Una opción para pagar menos es pasarse a una tarifa nocturna más barata. Otra es bajando la potencia contratada (cuando haya margen para bajarla). Para ello hay que eliminar consumos inútiles y evitar encender muchos aparatos a un mismo tiempo: como la vitrocerámica, el horno y la lavadora. Si usamos más potencia de la contratada, saltarán los plomos y nos quedaremos a oscuras.

06 ¿Qué pasa si todo Springfield se pone a ahorrar a lo bestia?

¿Tiene lógica subir la parte fija de la factura eléctrica de los hogares españoles? Sí podría tenerla, aunque son pocos los que defienden cómo se está haciendo. “El Gobierno está utilizando la tarifa políticamente para forzar a pagar a los ciudadanos”, crítica Morales de Labra. Ahora bien, dejemos España y volvamos a la serie de los Simpson. Pongamos que toda la ciudad de Springfield se pone a ahorrar a lo bestia (también está la variante de la crisis económica que hunde el consumo eléctrico, pero esta otra es mejor): uno de los problemas de reducir de forma drástica el consumo eléctrico es que los ingresos van a bajar y esto puede poner en peligro el mantenimiento del propio sistema. Así pues, para desarrollar políticas de eficiencia realmente incisivas sería necesario desvincular del consumo la parte de los costes fijos imprescindible para que siga llegando la electricidad a las casas. “Yo soy partidario de calcular los costes fijos de la red y repartirlos entre todos en el término fijo”, incide el ingeniero. “Eso tiene todo el sentido del mundo, pero si se hace de forma justa y transparente, y para ello lo primero es ver cuáles son esos costes fijos”.

Ahí empiezan las discrepancias. Una parte principal son los costes de transportar por las redes la energía eléctrica desde las centrales de producción hasta los hogares. Y esto incluye también los costes de las pérdidas que se producen por el camino, que no las asumen las empresas sino los ciudadanos españoles. “Cuando no queda más remedio que traer la electricidad de puntos lejanos parece razonable solidarizar estos costes”, comenta Morales de Labra, “pero ahora que ya se pueden utilizar tecnologías para producir en el mismo punto de consumo ya no estoy de acuerdo en que todos paguemos esas pérdidas”.

“¿Cómo se puede decir que en España hay libre mercado si a la vez que se recorta la retribución fijada por Ley a las renovables, salen ingresos para las plantas de gas de las grandes eléctricas?”

07 ¿Debe pagar Homer al bar de Moe por beber cerveza en casa?

Uno de los grandes atractivos de las renovables es la posibilidad de ponerse a producir uno mismo electricidad desde casa. Si de pronto se nubla o se hace de noche, siempre se puede recurrir a la red general. Y con la caída del 80% de los precios de las placas fotovoltaicas desde 2008, esta empezaba a ser ya una opción más barata en España que comprar todos los kilovatios a las empresas eléctricas. Era, hasta que el Gobierno introdujo un nuevo concepto: un ‘peaje de respaldo’ que, según la propuesta de Real Decreto para regular el autoconsumo, deberán pagar aquellos particulares que produzcan y consuman su propia electricidad, siguiendo conectados a la red general. En principio, no parece ilógico que contribuyan a los costes del sistema dado que seguirán usándolo. Es como si en el bar de Moe de Springfield se obligase a pagar una cantidad de dinero a los clientes que llevan su propia cerveza por el uso de las instalaciones.

Ahora bien, ¿y si lo que cobra Moe es también la cerveza que fabrican y beben sus clientes en su propia casa sin pisar el bar? Esto mismo ocurre con el ‘peaje de respaldo’: los productores deben pagar por aquella electricidad que producen y consumen ellos mismos sin usar para nada la red eléctrica. “Yo estoy de acuerdo con pagar todo aquello que toca la red, pero no más”, comenta Frederic Andreu, director de SolarTradex (empresa especializada en autoconsumo). “La justificación que dan es que tengo que hacer frente a los costes de tener centrales de gas de respaldo por si de pronto está nublado y necesito la electricidad de la red, pero mi vecino no tiene placas solares, también consume cuando le da la gana y no por eso paga extra”.

08 ¿Acabará la tienda de Apu con el monopolio del señor Burns?

A pesar de las trabas puestas a las renovables, parece difícil cerrar el paso a estas tecnologías. De hecho, en algunos países IKEA ya vende placas fotovoltaicas. ¿Acabará Apu con el monopolio del señor Burns vendiendo en su badulaque módulos solares como si fueran un electrodoméstico más? Según Llobet, también empieza a hablarse de futuras baterías domésticas con las que el ciudadano se gestionará su electricidad como quiera: “En un mundo en el que la gente pudiera recargar sus baterías, el interés por los ciclos combinados se reduciría mucho”. ¿Y si fuesen las grandes eléctricas las que se lanzasen a vender placas solares a los particulares? “ Yo estaría encantado, es lo que tienen que hacer”, asegura Morales Labra. “El posicionamiento de las grandes empresas es ahora muy cerrado, intentan mantener su viejo modelo, pero este es el cambio de negocio que necesitan”.

 

(1) Cálculo realizado a partir de la Orden IET/107/2014, de 31 de enero, por la que se revisan los peajes de acceso de energía eléctrica para 2014.
(2) Comparativa de la Asociación de Productores de Energías Renovables, a partir de estadísticas de Red Eléctrica (REE) y la antigua Comisión Nacional de la Energía.
 
Clemente Álvarez
Ilustración: Joan Masip
Ballena blanca
 
Fuente: http://jonkepa.wordpress.com/2014/04/30/el-lio-electrico-explicado-a-homer-simpson/

Un estudiante nigeriano fabrica un coche solar y eólico con desechos

Un estudiante nigeriano fabrica un coche solar y eólico con desechos
El mitico Escarabajo de Vokswagen acaba de ser modernizado por enésima vez, si bien ha sido de un modo inusual, que nunca hubiera imaginado el constructor de la marca alemana. A pesar de su turbulenta historia, era difícil pensar que este coche, que nació como vehículo nazi y del que se han fabricado más de 21 millones de unidades, pudiera ser remozado con un enorme panel solar en el techo y una turbina eólica bajo el capó.

Tan insólita transformación nada tiene que ver con equipos de I+D de la casa, ni mucho menos se ha llevado a cabo con tecnologías de vanguardia. Si ha sido equipado con todo lo necesario para convertirse en un coche solar y eólico a la vez (una curiosa alternativa dentro de la locomoción sostenible), ha sido gracias a desechos reciclados donados por familiares y amigos.

De hecho, el escarabajo que nos ocupa tiene ya sus años, y la instalación de su ecoamigable tecnología ha sido idea y obra de Segun Oyeyiola, un estudiante de ingeniería de la Universidad Obagemi Awolowo, en Nigeria, que tiene la firme intención de seguir trabajando en él hasta convertirlo en el futuro de la condución en Nigeria o, todavía mucho mejor, en cualquier otra parte.

Siguiendo con la filosofía originaria de la marca, de ofrecer “un coche para el pueblo”, también Oyeyiola confía en que su invento acabe siendo un hito que marque un antes y un después. Su gran ilusión no es otra que hacer accesible los vehículos a las personas con escasos recursos. Por lo pronto, él lo ha conseguido por menos de 6.000 dólares.

¿El coche del futuro?

Si su particular escarabajo soporta un panel solar gigante en el techo y una turbina de viento bajo el capó que aprovecha de la circulación de aire mientras circula, es gracias a un sistema de suspensión reforzado. Sin embargo, son muchos los puntos que hay que mejorar. Por ejemplo, la batería tarda en cargarse cinco horas que se hacen eternas, por lo que el coche sólo es un primer prototipo.

Un estudiante nigeriano fabrica un coche solar y eólico con desechos
Las dificultades para acceder a los materiales necesarios en su país es otro de los grandes problemas que habrá de solucionar. Aunque él ha tirado de materiales reciclados, no todo el mundo tiene la suficiente destreza ni conocimientos para llevarlo a cabo. Buscar cómo obtener materias primas a partir de materiales usados sería una opción que todavía ha de estudiar. De este modo, además de abaratar costes reduciría las emisiones, otra de las preocupaciones que le llevan a diseñar este increíble invento.

Inclinando las tuberías: Locura geopolítica en el ocaso del Imperio

El presidente ruso, Vladimir Putin, recientemente envió una carta a 18 países europeos consumidores de gas ruso, diciéndoles que, aunque Rusia pretende honrar todos sus acuerdos de provisión de energía, la situación en Ucrania está llegando a un punto crítico donde el abastecimiento de gas ruso a Europa a través de Ucrania podría verse amenazado. En declaraciones a la prensa, Putin resumió lo que escribió a sus homólogos europeos:

“Rusia está actuando muy pulcramente, con gran consideración y respeto hacia sus socios. Ciertamente garantizaremos completamente el cumplimiento de todas nuestras obligaciones con nuestros consumidores europeos. Nosotros no somos el problema, el problema es asegurar el tránsito a través de Ucrania…”

¿De qué está hablando?

Dependencia energética en el “Imperio del Mal”

El gas natural ruso es transportado a Europa a través de 12 tuberías, de las cuales tres son directas (a Finlandia, Estonia y Latvia), cuatro a través de Belarús (a Lituania y Polonia), y cinco a través de Ucrania (a Eslovaquia, Rumanía, Hungría y Polonia). En el 2011, una tubería adicional, Nord Stream, fue abierta para llevar gas directamente a Alemania a través del Mar Báltico. Todo el asunto del Nord Stream fue negociado por Alemania como una forma de evitar un potencial problema en la entrega a través de sitios como Ucrania que históricamente ha tenido una relación problemática con Rusia. Nord Stream incluye una tubería a Alemania que pasa a través de Polonia, quien también es visto como un país potencialmente antagonista con Rusia.

Países europeos como Estonia, Finlandia, Latvia y Lituania, reciben el 100% del gas que consumen de Rusia. Eslovaquia y Bulgaria reciben el 98 y 92% respectivamente. Las naciones más grandes de Europa como Alemania, Francia, España, el Reino Unido e Italia, todas reciben menos cantidades pero, aún así, significativas. Juntos, Alemania e Italia, consumen casi el 50% de todo el gas importado a la Unión Europea. Además, a partir del 2007, la Unión Europea importa el 32.6% del total de su petróleo desde Rusia. El carbón también es importado desde Rusia a la UE en cantidades significativas.

Las tuberías de gas ruso cruzan Europa del Este en su camino al glorioso Oeste.

En el año 2009, en medio de acusaciones rusas de que el Gobierno de Ucrania había estado ocultando gas destinado a otros países europeos, todo el abastecimiento de gas ruso a Europa Occidental a través de Ucrania fue suspendido debido a que este país rehusaba pagar deudas contraídas en compras de gas a Rusia. Varios países de Europa experimentaron una crisis energética como resultado.

Antes de la crisis del 2009 hubo otra similar en el año 2006, y la que está ocurriendo en este momento veremos que sólo puede ser descripta como una disputa dentro de la oligarquía Ucraniana compitiendo por el control de los beneficios derivados del gas ruso transportado a través del país y vendido en Ucrania. Debe agregarse a esto la presencia omnipresente de los EE.UU. persiguiendo desde hace décadas su “interés estratégico”, intentando debilitar la asociación energética entre Rusia y la UE.

Ya en los años 80, la administración Reagan se percató del potencial problema de la sociedad Rusia-UE e intentó detener la construcción de una primigenia tubería desde Rusia a los países europeos ordenando a todas las corporaciones norteamericanas y a sus subsidiarias europeas que no vendan equipamiento destinado a aquel proyecto. Sin embargo, las cuestiones prácticas se impusieron, con la Chairman of Dresser France (una subsidiaria de una corporación de Texas que fabricó compresores para usar en las tuberías) diciendo: “Las leyes de los EE.UU. no son las leyes de mundo entero” (¡diciéndoselo a los norteamericanos!). El reciente golpe en Ucrania patrocinado por EE.UU. y el punto muerto con Rusia parece ser un renovado esfuerzo de los EE.UU. por separar a Europa de Rusia. El hecho de que ambas entidades estén en territorios contiguos y que, naturalmente, puedan entablar relaciones comerciales de cualquier orden es, aparentemente, un obstáculo a superar.

Mientras que no cuento con información interna sobre las políticas del Gobierno ruso en los últimos 13 años, me parece que Putin y su Gobierno han conducido a los belicistas de Occidente hacia una trampa. Después de los ataques del 11S y con el advenimiento de la interminable “Guerra contra el Terror”TM, Rusia bailó al ritmo de Occidente, uniéndose a sus juegos de guerra y participando de las cumbres organizadas por los grandes poderes. Pero detrás de escena, dos cosas muy importantes estaban ocurriendo en Rusia: las fuerzas militares rusas estaban siendo reorganizadas y modernizadas, y el Gobierno ruso consolidaba la dependencia europea de la energía rusa. Para el 2014, el Gobierno de Putin estaba en posición para, por lo menos, afirmar sus derechos en su inmediata “esfera de influencia”.

La carta de Putin se puso caliente tras una declaración del flamante Ministro de Finanzas Ucraniano, recientemente instalado por el golpe, Oleksandr Shlapak, anunciando que el Gobierno no usará el dinero prestado por el FMI, la UE y los EE.UU. para pagar su abultada deuda con Rusia. En una reunión reciente del FMI y el Banco Mundial en Washington DC, Shlapak dijo:

El dinero que recibimos del FMI será dividido entre las reservas del Banco Nacional y el presupuesto del Estado. […] Así que no planeamos gastarlo en el pago de la deuda con Rusia.”

Para empeorar las cosas, el Ministro de Energía “interino” de Ucrania, Yuri Prodan, declaró que Ucrania se está preparando para recurrir al arbitraje de la corte de Estocolmo debido a que, según ellos, el precio del gas Ruso es “inaceptable después de todos los descuentos que fueron quitados”. Además, Prodan dijo que Ucrania está negociando con la UE sobre la posibilidad de revertir las entregas a Ucrania. “Revertir las entregas a Ucrania” significa que Ucrania obtendría gas ruso “por la puerta trasera”, por decirlo de algún modo, es decir, a través de Francia u otro país europeo después de que el gas ¡ya haya sido entregado a través de Ucrania!

Desde la perspectiva rusa, existe el riesgo de repetir la debacle del 2009, donde Ucrania estuvo ilegalmente desviando gas ruso destinado al resto de Europa. La idea de “revertir las entregas”, sin embargo, no parece que fuera a dar resultado, puesto que el contrato que la UE firmó para recibir gas ruso es muy probable que contenga cláusulas que prohíban este “doble-conducto”.

Lo que Putin está, más bien tímidamente, dando a entender (alto y claro, que conste) en su carta a la UE es que, aunque EE.UU. y la UE tengan la intención de que los enormes préstamos otorgados al recién instalado régimen marioneta en Ucrania sean usados para “abrir” la economía ucraniana al saqueo de Occidente, quitar a Ucrania de la “esfera de influencia” rusa, y quizás intentar promover el aprovechamiento de sus propias reservas latentes de gas y petróleo, conlleve un leve problema.

Ucrania le debe a Rusia muchísimo dinero; una parte en forma de 2.200 millones de dólares en concepto de pagos atrasados a Gazprom, aunque el total de la deuda asciende a la exorbitante suma de 16.600 millones de dólares. Así que con la mejor voluntad en el mundo, Putin está lamentando tener que decir que si Ucrania no paga al menos los 2.200 millones y comienza a pagar por todo el gas ruso por adelantado, Gazprom puede quedar inhabilitado para continuar financiando el abastecimiento de gas a través de Ucrania a los países de la UE… ¿una advertencia tal vez?

Cría fama y échate a dormir…

La UE y sus jefes supremos de EE.UU. deseaban tan fervientemente “estrechar las relaciones” con Ucrania que a principios de este año se involucraron en un golpe totalmente antidemocrático en este país. Bien, ahora que ellos tiene que “estrechar los lazos”, Putin simplemente les está recordando que deben lidiar con el engorroso problema de la abultada deuda de Ucrania con Rusia, y con el hecho de que el gas ruso destinado a Europa debe transitar a través de Ucrania.

Si en su odio irracional de todo lo ruso, las marionetas políticas ucranianas permanecen ciegas a la realidad política y piensan que están en posición de ignorar el exigencia rusa de saldar su deuda, lo mismo no puede decirse de la UE. Hablando por Alemania y por todos los “socios” de la UE dependientes (de una manera u otra) del gas ruso, la Canciller Ángela Merkel parece finalmente haber despertado a la dura realidad de la situación, y se ha dado cuenta de que si hay alguien que esta desconectado de la realidad, son los impulsores norteamericanos y europeos del “cambio de régimen” y de sus lacayos ucranianos.

En respuesta a la carga de Putin, Merkel dijo:

“Hay muchas razones para tomar muy en serio este mensaje […] y para que Europa responda como una Europa unida. Cuando demos estos pasos, podremos estar seguros de que hemos llegado a una respuesta conjunta para todos los países que enfrenten el problema debido a que ellos están recibiendo gas desde Gazprom. A los estados europeos les gustaría ser buenos clientes, pero así mismo también nos gustaría estar seguros de que el abastecimiento de gas ruso no será interrumpido.

El Departamento de Estado de los EE.UU., quien supervisó el golpe de Ucrania, por otro lado, intervino en el debate con la típica, hueca e hipócrita retórica con la que se han hecho ampliamente famosos en los últimos años:

La portavoz del Departamento de Estado de los EE.UU., Jen Psaki, ha acusado a Rusia de incumplir el acuerdo de proveer gas a Kiev a precio reducido y de usar la “energía como una herramienta de coerción contra Ucrania“. El precio que Ucrania está en la actualidad pagando “claramente no es consecuencia de las fuerzas del mercado y está por encima del precio promedio pagado por los miembros de la UE“.

La respuesta de Putin a los entrometidos oficiales del Departamento de Estado fue perfecta:

Esta es una situación algo extraña porque está muy mal leer la correspondencia de otras personas. Esta carta no fue dirigida a ustedes, sino a los consumidores europeos de gas. Nadie desconoce el hecho de que nuestros amigos estadounidenses están espiando a todo el mundo, pero de ahí a pasar a practicar el “voyeurismo” es una cosa realmente lamentable.

¿Quién necesita la guerra nuclear cuando usted mismo puede condenarse a una muerte segura?

Aunque no tengo dudas de que los líderes de la UE, como Merkel y Hollande (por no mencionar a los halcones de la guerra fría del Departamento de Estado de EE.UU.), estarían llenos de alegría si pudieran imponer verdaderas sanciones sobre Rusia por su “intromisión” en Ucrania (quizá alguna sanción como la impuesta a Iraq en 1990 que asesino 500.000 niños iraquíes), sus opciones son más bien limitadas. La forma obvia de, efectivamente, dañar las ventas de energía de Rusia sería imponiendo sanciones sobre sus exportaciones de gas y petróleo. Pero puede verse el problema; cancelando la compra de energía a Rusia, Alemania y otros países de la UE estarían dándole al mundo un claro ejemplo de lo que significa “tirar piedras sobre tu propio tejado”. Así que es altamente improbable que eso ocurra porque, como Merkel dejó en claro en las palabras citadas arriba, los políticos de la UE siguen siendo capaces de hacer un balance de los hechos con los pies sobre la tierra.

Del otro lado del Atlántico, sin embargo, no existe tal aterrizaje en el mundo real, porque, como bien sabemos, quienes están al mando en Washington son “creadores de realidades“; ellos pueden “crear la realidad” a medida que avanzan, mientras que lo que queda para nosotros, el resto de los mortales, es “estudiar prudentemente lo que ellos hacen”. Es así que el último plan de EE.UU. para romper la cordial relación entre Rusia y la UE es muy real.

En las últimas semanas, dos proyectos han ingresado al Congreso de los EE.UU. – uno a la Cámara de Representantes (H.R. 6) y otro al Senado (S. 2083) – que tratan sobre hipotéticas exportaciones de gas natural líquido (GNL) a Europa. La idea es producir, por medio de la técnica del fracking (técnica de extracción de hidrocarburos conocida como fractura hidráulica), aplicada exhaustivamente en territorio estadounidense, suficiente gas natural para enviar a Europa, de modo tal que ésta no dependa más del abastecimiento ruso. Cory Gardner, el congresista republicano que introdujo el proyecto en la Cámara, estaba obviamente tan excitado por su potencial, que no pudo resistir insertar a su lastimera súplica de apoyo a su proyecto de ley una inusitada referencia al 11S: [NdE: 9/11 en inglés]

…oponerse a esta ley es como colgar una llamada al 911 de nuestros amigos aliados“, exclamó Gardner.

Este plan es literal y figurativamente una “fantasía inalcanzable”. Como Naomi Klein dice:

“Montar la infraestructura necesaria para exportar gas a esta escala tomaría varios años en permisos y construcciones. Una simple terminal de GNL puede costar 7.000 millones de dólares y debe ser alimentada por una masiva y entrelazada red de gasoductos y estaciones de compresión, además de requerir su propia planta de energía que genere suficiente para licuar el gas mediante superenfriamiento. Para el momento que este superproyecto esté en marcha, Alemania y Rusia podrían ser grandes amigos.

Si este fuera un caso más de locura geopolítica al otro lado del charco, el pueblo estadounidense podría ser perdonado por hacer la vista gorda a todo, pero el plan para incrementar dramáticamente el fracking dentro de EE.UU. para “ayudar a nuestros amigos y aliados” [y para separarlos de Rusia] acarreará una seria amenaza para “el estilo de vida americano”, o simplemente para la vida de los norteamericanos.

Un reporte reciente en Los Angeles Times revela que geólogos de Ohio han hallado una relación entre el fracking y la aparición repentina de “ráfagas” de sismos. Dado que en la costa oeste de EE.UU. “se espera un sismo realmente grande” y Oklahoma ha estado experimentando una cantidad record de terremotos (donde el fracking está a la orden del día), hacer el lanzamiento de “frackapalooza” [NdT: en referencia al conocido superfestival de la música Lollapallooza] dentro de EE.UU. ¿Suena acaso como una buena idea para usted? Otro estudio reciente también norteamericano ha concluido que el fracking agota las reservas de agua en áreas secas de EE.UU.. Este reporte viene a raíz del invierno más caluroso y seco registrado jamás en California.

¿Recuerda que mencioné anteriormente que el reciente Gobierno ucraniano instalado a través de un golpe antidemocrático estaba poseído de (o por) un odio irracional a Rusia? Bien, claramente no están solos. De hecho se podría decir que la flamante administración marioneta ucraniana es hija bastarda ideológica del Departamento de Estado Norteamericano, la grotesca descendencia política del matrimonio en la vida real entre la Asistente de la Secretaría de Estado para los asuntos de Europa y Eurasia, Victoria Nuland, y el archi neoconservador y magnate del Insituto Brookings, Robert Kagan.

En los últimos meses, Putin ha observado a EE.UU. organizar un desaconsejable golpe de estado en Ucrania que colocó en el Poder a un puñado de dementes derechistas nacionalistas con un odio irracional hacia Rusia, quienes procedieron en antagonizar a tal punto a la numerosa población de la etnia rusa en Ucrania, que Crimea se separó y grandes porciones del Este de Ucrania están empujando en esa misma dirección. Ahora que Ucrania quedó marginada social, política y financieramente, Putin observa a la UE actuando aún con mayor incompetencia que lo habitual, tratando de imagina hasta que punto las cosas podrían empeorar después de elegir el lado norteamericano de la contienda, haciendo a un lado al oso ruso que lo abastece (pero no a EE.UU.) con recursos energéticos vitales [Uh!].

Y desde lejos, en la distancia, Putin observa a los creadores del Imperio Norteamericano intoxicados por el aire “excepcional” que rodea su “brillante ciudad en la colina”, que en un esfuerzo por asegurar que los EE.UU. continúen siendo los reyes supremos de un mundo unipolar, están dispuestos a arriesgar, y quizá precipitar, la destrucción literal de parte de los EE.UU. Tirando piedras sobre tu propio tejado o abriendo la puerta a catástrofes geológicas, sólo así puedes “acertar un golpe” a tu archienemigo, quien mira con desconcierto como tu nave se hunde bajo las olas.

Avatar

Joe Quinn

Un reconocido Cyber-ensayista y autor de medios impresos, Joe ha estado escribiendo contundentes editoriales para Sott.net por 8 años y es el autor de los The Sott Report Videos de Sott.net. Sus artículos han aparecido en muchos sitios alternativos y ha sido entrevistado en varios programas radiales de Internet. Sus artículos pueden ser encontrados tambien en su blog personal JoeQuinn.net

Fuente: http://es.sott.net/article/27770-Inclinando-las-tuberias-Locura-geopolitica-en-el-ocaso-del-Imperio

A %d blogueros les gusta esto: