Microalgas se alimentan de CO2 para producir petróleo artificial y ecológico

Instalaciones de una empresa alicantina de biofuel

Este petróleo artificial es un biocombustible de lo más prometedor. Lo hacen posible unas microalgas que se alimentan de CO2, mediante un proceso que imita al que permitió la formación de petróleo fósil hace millones de años.

Todavía en fase experimental, el proyecto lo desarrollan investigadores franceses y españoles desde hace cinco años, sin bien confían en poder fabricarlo en cantidades industriales y venderlo “a precios competitivos” en un plazo no superior a diez años.

Las microalgas utilizadas proceden de unas cepas cuyo nombre es mantenido en secreto por la empresa, y que fueron recogidas en el mar Mediterráneo y en el océano Atlántico.

El resultado es muchísimo más rápido que el necesario para el petróleo fósil, tempus fugit, y se produce en una pequeña empresa de biopetróleo ubicada en el término municipal de Sant Vicent del Raspeig, cerca de Alicante, donde fabrican biopetróleo a partir del anhídrido carbónico que vomita una fábrica cercana.

El milagro de Bio Fuel Systems (BFS) tiene lugar dentro de centenares de tubos de color verde oscuro en los que crecen millones de microalgas, y también gracias al CO2 llevado hasta allí por medio de tuberías, que lo captan desde una cementera vecina. En concreto, las microalgas se reproducen a gran velocidad en el interior de los tubos, y dicho proceso biológico permite obtener una biomasa que crea este petróleo verde.

Todavía en fase experimental, el proyecto lo desarrollan investigadores franceses y españoles desde hace cinco años, sin bien confían en poder fabricarlo en cantidades industriales y venderlo “a precios competitivos” en un plazo no superior a diez años.

Las microalgas utilizadas proceden de unas cepas cuyo nombre es mantenido en secreto por la empresa, y que fueron recogidas en el mar Mediterráneo y en el océano Atlántico.

Vía | www.maxisciences.com
Fotografía | www.biopetroleo.com
Fuente | www.ecologiablog.com